Cuando una canción resume mis pensamientos.
Mensajes, palabras y canciones que llenan mi mente. Todo junto
Cuando una canción resume mis pensamientos.
Hay que poner mucho empeño en volar cuando alguien te ha encadenado a la tierra; pero has de romper las cadenas, ese es el interés de la vida porque si no ¿que interés tendría poder volar? ¿que interés tiene conseguir algo si no es porque lo has perseguido largo tiempo?
Venga, un saludo
Estoy más que segura de que no se pasará por aquí. Ni siquiera se acordará. Y, quien sabe, quizás de vez en cuando piense en mi. A veces me gusta pensar que si. Que nunca he sido una carga. Que nunca fue culpa mía. Dependencia emocional absoluta. Especial, quizás especial. De alguna manera, aprendí. Por las malas, aprendí. A ser independiente, a ser yo sin preocuparme por los demás. A estar a mi aire y dejar a los demás al suyo.
No, sé que no se pasará por aquí. Dudo que lo haga alguna vez, ni siquiera tiene tiempo. En cualquier caso, me apetecía escribir sobre eso.
(no hablaré más de ello, lo prometo)
Sentarme en el suelo y pensar. ¿Quién soy? A dónde voy y de dónde vengo. Quién fui, si es que fui alguien algún día. Y quién seré. Donde estaré. Y qué estaré haciendo. ¿Qué he hecho todos estos años? ¿Cuánto tiempo he desperdiciado? Y cuánto tiempo estaré perdiendo en estos momentos. ¿Qué puedo hacer? ¿Qué más puedo hacer?
Una lección sin sufrimiento no tiene sentido.Eso es porque no puedes obtener algo sin sacrificar otra cosa a cambio. Pero una vez que has soportado el dolor y lo has superado, obtendrás un corazón que es más fuerte que cualquier cosa. Sí, un corazón de acero.
hagane no youna kokoro
Un sueño perfecto. Era libertad. Era viento y mar. Velocidad. Como un pájaro que pasa volando a ras de las olas del mar (o un hipogrifo en un lago). Era gritar. Era sumergirse entre las olas. Era el agradable sol en la cara y la sensación de sentirse viva. Era liberación. Como si no existiera el mundo, como si no hubiera problemas. Como si no existiera nadie más. Yo, sola. Y el mundo a mi alrededor no importaba. Descontextualizado. ¿Quién era y dónde estaba? Era lo menos importante. Era Yo. Estaba viva. Y el viento soplaba en mi oído, como una suave música que desearía no olvidar. Relajante y a la vez enérgica. Me daba fuerzas para seguir adelante. Etérea, inalcanzable. Inmaterial, como si no fuera nada en realidad. Como si nadie importara, como si a nadie le importara. Me hacía sentir bien, no se estaba tan mal. Imágenes sucesivas, inconexas. Momentos de absoluta libertad. Yo sola y el viento. Única y especial. Absurdo. Perfecto. Instante.
Sueño.
«Es verdad que somos criaturas debiles, pero es por eso que podemos aspirar a ser más fuertes. Aunque creas que es inútil, cada paso que damos nos lleva a algo más grande. Es por eso que estoy segura de que podemos cambiar. Porque somos débiles… y la muerte es inevitable. Los humanos hacen su mayor esfuerzo por vivir y terminan siendo más fuertes.»
FullMetal Alchemist
– Who are you?
– mm… Buena pregunta. ¿Quién soy?
– Un bicho?
– No sabía que era un bicho, pero gracias.
– Que va. Eres un ángel… caído, pero un ángel.
– Emmmm….
– Eres un sol.
– Como que no, ¿eh? Que yo no brillo como los vampiros.
– Eres mi amiga. Eso me sobra.
(Una conversación interesante. Solo cabe decir «gracias»).
¿Quién soy?