Inicio

  • Año 2017

    Nuevo año, nuevo resumen, nuevas ganas. Octavo año consecutivo que hago esta entrada. Y merece la pena.

    Una foto : Este año pondré esta foto tan especial. Me produce tanta calma y paz interior…. Eso que necesitaba en ese momento y que solo ellos me pueden dar en paseos como estos….photo_2017-12-31_15-36-30

     

    Un vídeo: Es un poco largo, pero merece la pena. El vozarrón y el sentimiento que le pone, y el significado que le encontraron a la canción…. Brutal.

     

    Una canción: No vales más que yo – La Oreja de Van Gogh

    *Un grupo: Vetusta Morla (repito este año porque sacaron disco nuevo :P)

    Una frase:
    Tarde o temprano, todo cae por su propio peso.

    Una persona:
    Deby, Clarisse…

    Un lugar:
    Oza dos Ríos

    Un libro:
    Juego de Tronos

    Una película:
    Kimi no na wa

    Una serie:
    Vikings

    Una página web
    Pinterest

    Una hora:
    Las 2 de la mañana

    Un juego:
    Life is Strange

    Lo que más me gustó:
    Poder ayudar, aún por encima de mis propias posibilidades. Sentirme más viva que nunca.

    – Lo peor:
    La depresión. Saber que volví a caer en ese pozo. Sentir que me ahogaba en él, que me podía el estrés y me sobrepasaba todo.

    – Un texto: «Quiereme entera», de Dulce Maria Lyonaz

    “Si me quieres, quiéreme entera,
    no por zonas de luz y sombra…
    Si me quieres, quiéreme negra
    y blanca. Y gris, y verde y rubia,
    y morena…
    Quiéreme día,
    quiéreme noche…
    ¡Y madrugada en la ventana abierta!…
    Si me quieres, no me recortes:
    ¡Quiéreme toda… O no me quieras!”

     

    – Un sentimiento:
    Decepción.

     

    Hace años me prometí a mi misma que nunca volvería a rendirme. Que nunca volvería a caer. Y este año me fallé a mi misma. Caí. Como una tonta, además. Caí de nuevo en lo más profundo del pozo. Fue a principios de Agosto cuando toqué fondo y llevo ya medio año intentando volver a flote (y creo que lo estoy consiguiendo).
    Este año tambien aprendí lo que es ser una esponja… Y es que yo soy una esponja que lo absorbe TODO. Cualquier malhumor, cualquier mal rollo, me afecta y me va a afectar siempre, porque lo absorbo, me quedo con él, lo retengo en mi mente. Y me callo. Me callo y guardo y guardo y guardo. Hasta que no puedo más. Hasta las esponjas tienen un límite. Y ahí la depresión, la ansiedad, las ganas de morirme, los días en cama sin poder hacer nada, los problemas con los demás, mi actitud con los demás…. Una vez identificado el problema… espero que todo sea más fácil.

     

    Por ultimo, no quiero despedir el año sin recordar que este año ha sido un año de pérdidas y ganancias. Empecé el año allá por Abril perdiendo a varias personas importantes para mi. Traicionada, infravalorada…. Seguí perdiendo en Julio, Agosto, Septiembre…. Pero por el camino también «gané» a varias personas. Recuperé a una, ayudé a otras…. Hice lo que pude siempre que estuvo en mi mano. Y aprendí.

     

    Para 2018 me he propuesto metas más realizables, metas que no dependan de los demás. El año pasado me puse metas como «aprender a entenderme y entender a los demás» o «no rayarme tanto». Objetivos poco claros, poco específicos y que no siempre dependían de mi. Este año he intentado cambiar el enfoque.

    • Crear un horario para conseguir unos hábitos y tiempo para mí misma.
    • Objetivos de la UNED más eficientes.
    • Ahorrar mensualmente (esta con ayuda de algunas apps y al ser mensual…)
    • Pasarme juegos pendientes.
    • Leer más.
    • Separar lo personal de lo «profesional», de lo emocional. Aprender a distinguir.
    • Avanzar un poco hacia el veganismo

     

    El 2018 va a ser un año mejor, no tengo ninguna duda. Feliz Año!!!!

     

     

    No hay comentarios en Año 2017

  • No sabes lo que es odiar

    Hoy te volví a recordar y eso es algo que ultimamente casi nunca pasa. Ya no me haces falta.

    Te odié. No sabes cuanto te odié. Durante mucho tiempo soñaba con encontrarme contigo, con discutir contigo, gritarnos, pegarte con toda mi rabia. Sé que nunca sería capaz de hacer algo así. Sé que solo eran sueños. Pero todos esos sueños demostraban lo mucho que llegué a odiarte.

    No creo que se pueda odiar a alguien toda una vida. Sí, existe un tiempo, un período, en el que tienes que superar eso. Días, meses, años…. Me costó unos 4 años dejar de odiarte, cuando alguien por fin quiso escuchar mi versión, cuando alguien quiso saber qué me pasó, o por qué me pasaba. 4 años para sentirme escuchada. 4 años para dejar de odiarte. Y después de esos 4 años, llegó la melancolía, la pena, la tristeza, el «echarte de menos», el intentar por enésima vez hablar contigo. Síndrome de graduación. Me sentí desplazada, reemplazada….

    Con el tiempo, aprendes que no es así. Aprendí que ya no necesito echarte de menos. Que ya no necesito nada de ti.  Aprendí que no sabes lidiar con los problemas y el día que tengas alguno de verdad, no sé qué será de ti. Aprendí que puedo vivir con la cabeza alta, porque, aunque no siempre hago las cosas bien, sé escoger a las personas que me rodean. Mi mente tiene una capacidad asombrosa para conseguir problemas con la gente que no me conviene. Y tú eres y fuiste, de entre todas las personas, lo peor.

    No sabes lo que es odiar. Pero tampoco sabes lo que es cuidar, querer o apreciar. Te crees especial porque haces que los demás se sientan especiales. Y que te queramos. Pero cuando los demás no podemos hacernos cargo, cuando los demás no podemos cuidar, o querer, o apreciar. Cuando más necesitamos eso de ti…. huyes. Y yo te odié por huir. Te odié. Pero ya no te necesito.

    No puedes, simplemente, dejar de lado a las amigas que te necesiten cuando tienen alguna enfermedad. Lo hiciste dos veces ya. Y lo seguirás haciendo. Y ojalá no te veas nunca sola. Ojalá no te falte de nada. Ojalá no necesites nunca que te cuiden o te quieran. Y ojalá tengas siempre alguien ahí para ello.

     

    Hoy he visto varios dibujos tuyos. Van a ir todos a la basura, incluso aquellos que fueron un regalo o que me prestaste. Entre libretas y libretas he visto un dibujo nuestro en Londres. Nunca lo había visto. Y te eché de menos. Y eso es algo que tampoco pasa muy a menudo. Y que, espero, no vuelva a pasar nunca. Adiós, Antía.

     

    No hay comentarios en No sabes lo que es odiar

  • Año 2016

    Hacemos resumen un año más…. Y ya van 7! FELIZ AÑO A TODOS

    Una foto: Este año pondré dos. Dos momentos que marcaron mi año. El inicio de dos cosas grandes.

    12987058_10153432246360025_4560514535382584805_n
    Este día para mi marcó un antes y un después. Me sentí una intrusa, pero….  sentí que empezaba algo grande.
    14231276_10208962006200560_4840900975547403257_o
    Llevaba dos días conmigo, no tenía ni collar, pero Sabú mostraba esta sonrisa en el vete.

    Un vídeo: Damien Rice – The greatest bastard @ Cruilla 2016 (grabado por mi)

    Una canción: Los Buenos – Vetusta Morla

    *Un grupo: Jpelirrojo

    Una frase:
    «Sé voleador»

    Una persona:
    Mis niñas: Susi, Ana, Celia y Adela.

    Un lugar:
    Florencia

    Un libro:
    La viajera incandescente – Ana Cerezuela

    Una película:
    Mascotas

    Una serie:
    Gotham

    –  Una página web (grupo en facebook)
    https://www.facebook.com/groups/HeVistoUnPerroPerdido/

    Una hora:
    Las 11 de la noche

    Un juego:
    Overwatch

    Lo que más me gustó:
    Hacer cosas. Salir de mi zona de confort. Conocer gente estupenda. Ayudar más allá de mis propios límites. Las tardes con mis niñas (y los perros). «Acoger» a Sabú.

    Lo peor:
    La ansiedad, que siempre lo jode todo.

    Un texto:
    «NO ENTENDEIS NADA» (Terafobia)

    Me habéis visto, me habéis oído, me habéis juzgado, con todo lujo de detalles y parámetros.

    Habéis encontrado mis escondites, habéis medido el compás de mi respiración, habéis analizado hasta el color de mis sandalias.

    Habéis hecho un retrato robot de mi corazón, habéis escudriñado mis palabras, deducido mis sueños, calibrado mis emociones.
    Habéis encontrado cientos de claves para desencriptar mi mente y, contra todo pronóstico, no habéis entendido nada.

    Y es que vosotros no sabéis cómo me cambia la cara en primavera, no habéis visto mi alma estirándose al sol. No me habéis sentido vibrar en un concierto, no sabéis qué música suena en mi cabeza cuando río. No me habéis apretado la mano hasta quedarme dormida, no tenéis ni idea de cómo beso, de cómo bailo, de cómo suspiro, y no entendéis nada.

    ¿Qué vais a entender? Si no me habéis visto explorar lo inexistente, si no sabéis cuántas veces he viajado en el tiempo, si no entendéis que hay lugares a los que nunca vais a poder seguirme, si no sabéis a qué sabe un cortocircuito en mi planeta, si ni siquiera habéis adivinado de qué color veo el cielo.

    ¿Qué queréis entender, si no entendéis nada?

    Un sentimiento:
    ANSIEDAD

    Haciendo un resumen global del año…. Creo que ha sido un buen año, exceptuando los últimos meses y los problemas puntuales (porque los hubo). He hecho muchas cosas, he viajado mucho (Interrail, Madrid, Barcelona…), he cumplido un sueño, he conocido y estado con gente estupenda y maravillosa. Me he emocionado, he salido de mi zona de confort, me he enamorado (de otro perro…. qué le hago, soy así). Puedo seguir enumerando cosas positivas que me ha traido este año. Ha regresado Torako, he adoptado a Sabú, he ido a sitios increibles (gracias, Celia, y gracias niñas), he ayudado en momentos que antes pensaba que no podría ayudar.He participado en búsquedas y rescates, con sus largas esperas, con tanta gente arrimando el hombro y sus frustraciones, y sus cafés y sus guardias, sus noches de desvelo, sus «última vuelta y para casa» a las 5 de la mañana. Amelie, Gora, Gudelj, July…. He trabajado codo con codo con mis niñas para administrar y moderar un grupo con más de 3.000 personas. He acabado (por fin!) el regalo de Iria. He visto a Damien Rice en concierto, he ido a Madrid, he conocido a mi hermosa Clarisse.

    Todo tiene su contraparte, por desgracia. Muchas cosas que hice solo ayudaron a aumentar mi ansiedad, haciendo que los dos últimos meses del año fueran insoportables. No puedo salvarme sola y he llegado a un punto en el que he tenido que pedir ayuda. El vaso se ha desbordado. Espero que este año me traiga las herramientas necesarias para aprender a lidiar con esto. Estoy casi segura de que lo haré!

    Objetivos para 2017?

    • Aprender a entenderme y entender a los demás
    • No «rayarme» tanto
    • Llevar un Bullet Journal y organizarme mejor
    • Conseguir mantener un «día de crochet», para al menos tener ese día para avanzar
    • Poner las cosas al día, llevar a cabo los proyectos que tengo pensado (para eso el Bullet Journal)
    • AHORRAR. Ya me lo puse el año pasado pero…. no es lo mío, de verdad.
    No hay comentarios en Año 2016

  • Quien quiera leerlo que lo lea

    Lo haré público para quien lo quiera.

    Desde que reconocí que tenía un problema, todos los días han sido más malos que buenos. Y antes había día buenos, días muy buenos. También días muy malos. Pero desde hace un mes, los días han sido más malos que buenos. Y cada día peor. Me llegan mensajes, gente aclamando la positividad, el buen rollo y las buenas energías. Gente demostrandome ser más feliz si estoy lejos, que solo doy problemas, que no aporto nada bueno a la vida de nadie. Que soy inútil para todo el mundo. Gente que pone malas caras al estar conmigo, gente que pone malas caras al hablar conmigo, gente que me ignora.

    Loca, paranoica, enferma.

    Todo esto no pasaba cuando lo ocultaba (o, mejor dicho, cuando no lo reconocia). La gente me decía «madura», la gente me ignoraba en mis días malos y, en los buenos, todo estaba bien. Pero no me despreciaba. No sentía este rechazo constante. Y cuanto más haces porque te comprendan, peor. Cada vez más apartada, más ignorada, más excluida. «Más».

    Ahora mismo no sé cómo tomarme las cosas. A veces me siento caer de vuelta al pozo, y no encuentro la forma de no resbalar de ese bordillo. Me dicen que de tiempo, y por más que intente explicar que el puto tiempo juega en mi contra, no lo comprenden. Y cada día, cada pensamiento que tengo, me hunde un poco más, me empuja un poco más. Y siento que caeré otra vez. Tengo grabado «Never Surrender» en mi piel, pero creo que ahora mismo…. quiero rendirme. Rendirme y dejar de existir.

    Había gente que me mantenía de pie. Había gente que hacía que las cosas fueran más fáciles. Había gente por la que existir merecía la pena. Me aparté de esa gente y ahora todo se ha vuelto más y más difícil. Todo cuesta arriba. Cada vez se vuelve más autodestructivo

     

    Tiempo. Juegas en mi contra.

     

     

    1 comentario sobre Quien quiera leerlo que lo lea