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  • Tell me Baby

    Tell me Baby – Red Hot Chili Peppers



    They come from every state to find
    Some dreams were meant to be declined
    Tell the man what did you have in mind
    What have you come to do

    No turning water into wine
    No learning while you’re in the line
    I’ll take you to the broken sign
    You see the lights are blue

    Come and get it
    Lost it at the city limit
    Say goodbye
    Cause they will find a way to trim it
    Everybody
    Lookin’ for a silly gimmick
    Gotta get away
    Can’t take it for another minute

    This town is made of many things
    Just look at what the current brings
    So high it’s only promising
    This place was made on you

    Tell me baby what’s your story
    Where you come from
    And where you wanna go this time
    Tell me lover are you lonely
    The thing we need is
    Never all that hard to find
    Tell me baby what’s your story
    Where do you come from?
    And where you wanna go this time
    Your so lovely are you lonely
    Giving up on the innocence you left behind

    Some claim to have the fortitude
    To shrewd to blow the interlude
    Sustaining pain to set a mood
    Step out to be renewed

    I’ll move you like a baritone
    Jungle brothers on the microphone
    Getting over with an undertone
    It’s time to turn to stone

    Chitty chitty baby
    When your nose is in the nitty gritty
    Life could be a little sweet
    But life could be a little shitty
    What a pity
    Boston and a kansas city
    Looking for a hundred
    But you only ever found a fifty

    Three fingers in the honeycomb
    You ring just like a xylophone
    Devoted to the chromosome
    The day that you left home

    Tell me baby what’s your story 
    Where you come from 
    And where you wanna go this time 
    Tell me lover are you lonely
    The thing we need is 
    Never all that hard to find 
    Tell me baby what’s your story 
    Where do you come from? 
    And where you wanna go this time 
    Your so lovely are you lonely 
    Giving up on the innocence you left behind 
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  • Me presento


    Eso, como título, no está mal. Si tengo que ser sincera, yo le habría puesto otro. Algo así como «Hola. Me llamo Irene»… Bueno, puede que ese no. Me llevaría un buen rato pensarle un buen título y otro buen rato buscar una manera de empezar, que creo que es mi gran problema. Pero, puestos a inventar y a ser original, haré lo que dijo mi profesor de Comunicación Oral y Escrita (Pepe Sánchez) que NO hiciéramos. Empezar la presentación como todos lo harían:

    Hola, me llamo Irene. Tengo 18 años y estudio en la Universidad de Coruña. Soy de Porriño, allá de camino entre Vigo y la frontera con Portugal, y, aunque podría haberme ido a estudiar a Pontevedra, escogí Coruña porque estaba más lejos… pero no lo suficiente. Desde siempre me ha gustado la animación y el cine, por eso pensé que Comunicación Audiovisual era mi carrera. Aún lo estoy averiguando. Otras opciones que tenía era Telecomunicaciones o Informática, Traducción e Interpretación, Turismo o Psicología, pero… las fui descartando porque, como aficiones no están mal, meros pasatiempos, pequeños intereses, pero no son carreras a las que me gustaría dedicarme profesionalmente. Y aquí estoy, presentándome como trabajo para la clase de Comunicación Oral y Escrita.

    Sé que describirme físicamente no tiene demasiado sentido, pero es mucho más fácil que darme a conocer. Mucho más fácil. Tampoco es que sepa demasiado cómo describirme. Pelo rizado y castaño, ojos verde-grisáceo, piel clara y mediana estatura. Delgada, sin extremos. Pocas veces uso las gafas ya que las mías no me gustan. Y hasta aquí puedo contar sin caer en demasiadas subjetividades.
    Podría decir, además, cómo soy de personalidad. Alguna vez lo he intentado, pero no soy capaz. Se me escapan los adjetivos y no tengo las palabras demasiado claras para hacerlo. Sin embargo, puedo intentarlo hablando de lo que me gusta y de lo que no me gusta. Quizás no sea demasiado interesante (quien sabe), pero intentaré explicarme lo mejor posible, para que entendáis por qué intentaré describirme por medio de mis gustos. A veces las aficiones hablan más de uno mismo que lo que podamos decir al respecto.

    No voy a hablar de mis grandes pasiones, como el cómic o la animación japonesa (manga y anime), la música o el cine. No voy a hablar de mis tres años de japonés ni de mis ganas por aprender a tocar la guitarra o a manejar una cámara réflex. Tampoco voy a hablar de mi amor por los perros, gatos y, especialmente, los lobos. Ni de mi interés por la informática y los videojuegos tipo rol como el Final Fantasy o The Legend of Zelda. No, no voy a hablar de eso. Hablaré de esas pequeñas cosas que me hacen sonreír o llorar.

    Me gusta… caminar por la calle Príncipe, en Vigo, y empezar a sentir el olor a gofres tan característico. Sentarse al borde del mar y sentir esa brisa en la cara. Pasear acompañada de música, buena compañía y buena conversación, únicamente por el placer de dar un paseo que pueda durar horas. Ir por la calle y escuchar una conversación entre un niño y su madre. Y sonreír y pensar «bendita inocencia». Escapar de la gente y buscar un sitio tranquilo, un lugar dónde disfrutar de la soledad o de un buen libro. Porque a veces me gusta estar sola. Son cosas que me hacen sentir bien.

    Me gustan las cosas de las que nadie habla y que muy poca gente conoce. Las cosas que no encuentras en cualquier sitio como un grupo de música determinado o una película en concreto. Un libro pasado de moda o que nadie leyó o una serie que nadie vio. Leer un libro e ir anotando cosas, frases que me impactaron e ideas que surgen leyendo el libro, aunque luego no las vuelva a pensar en la vida. Me gusta el sonido de las gaviotas y el olor a hierba mojada después de mucho tiempo sin una gota de lluvia. También la hierba recién cortada. ¡Ah! Y me gusta que me sorprendan con pequeñas cosas inesperadas. Que una persona especial me visite sin avisar o encontrarme con alguien a quien aprecio por la calle por simple coincidencia.

    También puedo decir de mí que me gustan las personas que, aunque hablen por los codos, te saludan con una sonrisa. Que escuchan. Quizás no sepan escuchar, pero yo tampoco soy la más indicada para hablar. Admiro a esa persona que tiene el valor de vestir sin pensar en la opinión de los demás, en el qué dirán, y me encantan aquellos que saben expresarse de forma oral, ya que a mí se me da bastante mal. También admiro a la gente que no tiene miedo a expresar cómo se siente ni a enfrentarse a los problemas. Que tienen el valor suficiente para seguir adelante, pase lo que pase, y que nunca se rinden, y la gente que te da lecciones de vida con cada palabra. Eso, en mi opinión, ya no es una «pequeña cosa» que me hace sonreír. Y aunque parezca que me gusta la gente, casi toda la gente, en realidad odio estar rodeada de gente. Odio las playas en verano y las grandes masas de gente. Quizás porque, entre tanta gente, me pierdo. Y si me pierdo, me cuesta ver más allá de lo que está enfrente de mis ojos. Aunque a veces perderse no está tan mal.

    Podría seguir hablando de las cosas que me gustan, de eso que me hace sonreír. Pero también dije que hablaría sobre lo que me hace llorar… Esta presentación me hace llorar, es demasiado mala. Pero yo lo intento, porque tampoco tengo nada que perder y porque, si algo me gusta, es escribir. Escribir pensamientos sin sentido, sí, pero escribir. No sé hacer literatura, no sé hacer críticas ni poesías. Ni ensayos, ni columnas, y nunca probé con el teatro, pero no sé si se me daría lo suficientemente bien. Solo escribo pensamientos, cosas que cualquiera pensaría o que ya pensó pero nunca escribió. Cosas que puede pensar cualquiera, cualquier día, a cualquier hora, en cualquier momento. Cosas que pienso cuando estoy sola. Pequeñas cosas.

    Debo reconocer que, después de todo esto que he soltado y si tengo que ser sincera, no sé presentarme. Se me da mal describir a la gente, no sé decirles cómo son. Y mucho menos decirle a alguien cómo soy yo misma. Pasen, entren en mi vida y juzguen. Yo, desde luego, no diré nada.

    (Y, sin embargo, las palabras dicen mucho)

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  • "Sigue tu camino"

    Pero creo que esta vez… me he perdido. O quizás solo me sienta un poco perdida (creo que tu ya me entiendes). Y es el no saber donde voy a estar, qué voy a hacer ni con quien estaré. El miedo a llegar, le llaman. Y se supone que también hay que tener valor para marcharse, pero no estoy segura de tener de eso. Cuando he pasado de nada a todo en escasas semanas. Y es en apenas dos horas cuando la brutalidad de las palabras cae sobre mi. «Me voy». Eso dije. También lo dijo él. «Te vas». Creo que me di cuenta de que era cierto. Me iba. Y la música dejó de sonar. Es triste cuando la música deja de sonar, supongo.

    Intentar pensar en positivo…. Tampoco me voy tan lejos, ¿no? Intentar no pensar en ello… Casi sentí como si fuera una despedida, cuando sentía que ni siquiera habíamos llegado a conocernos. Y sin embargo, pude sonreír  Sonreír y llorar al mismo tiempo. Quizás es estúpido.

    Es difícil creer que no queda nada, que no queda tiempo. Que se acaba el verano. Que no solo se acaba el verano. Que me siento perdida y que hay tardes que me encuentro. Que, cuando no sé donde estoy ni con quien estoy, ni donde estaré ni quien es la gente que está a mi lado. Cuando no sé ni quienes son ellos, cuando solo sé quién soy yo, cuando no sé a dónde voy ni qué estoy haciendo… A veces, alguna tarde, me encuentro. Y no me siento tan perdida, porque no importa. Quizás es eso. Quizás. Tengo un plan Z, en la octava dimensión, en la tercera luna. Y sin rumbo, y sin camino. Y sin saber a dónde voy, ni qué voy a hacer.

    Y, de pronto, vuelve la realidad. Me voy. No al fin del mundo, no demasiado lejos. Pero es cierto, la vida cambia, el mundo sigue. Y a veces el camino se hace cuesta, una cuesta arriba. Pero «sigue tu camino», dice. Y seguir el camino toca. Aunque te choque la realidad, aunque te cueste aceptarla…. Sigue tu camino y no te arrepientas. Sigue tu camino, siempre hacia adelante. El mundo va a seguir girando, ¿no? No te detengas y sigue tu camino.

    Eso sí, te echaré de menos.

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  • Un buen día es un buen día

    Aunque tenga sus cosas malas, aunque pueda pasar lo peor, aunque ni siquiera la semana haya sido buena… A veces aparece un Ñu al que odio mucho (xP) que transforma un poco la tarde, que hace que me olvide un poco. Supongo que de nuevo tendré que darte las gracias. Aunque acaba cansade, agotada y con un dolor de piernas impresionante…. eso es bueno (?). Caminar está bien. Con músicas está bien. Aunque te odie mucho, ñu-caballo-búfalo-gato-pato (y medio camello).

    Te dedicaría mil canciones, pero…. me quedo con una.

    Open Your Eyes – Snow Patrol

    All this feels strange and untrue 
    And I won’t waste a minute without you 
    My bones ache, my skin feels cold 
    And I’m getting so tired and so old 

    The anger swells in my guts 
    And I won’t feel these slices and cuts 
    I want so much to open your eyes 
    Cos I need you to look into mine 

    Tell me that you’ll open your eyes (x4) 

    Get up, get out, get away from these liars 
    Cos they don’t get your soul or your fire 
    Take my hand, knot your fingers through mine 
    And we’ll walk from this dark room for the last time 

    Every minute from this minute now 
    We can do what we like anywhere 
    I want so much to open your eyes 
    Cos I need you to look into mine 

    Tell me that you’ll open your eyes (x8) 

    All this feels strange and untrue 
    And I won’t waste a minute without you


    (Creo que tu me entenderás… Gracias de nuevo, ñu)
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