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  • Hagamos un trato.

    Yo hago que los lunes sean jueves y que los jueves sigan siendo jueves, que la semana sea más corta y que el primer día de la semana amanezca con un ‘buenos días’. Los martes te recordaré que al día siguiente es Miércoles y los miércoles que por fin es miércoles. Los jueves me encargaré de hacer las noches más divertidas y que pienses «qué loca está esta cabra», de traumatizarte un poco y de reír sola porque al día siguiente ya será Viernes.

    Yo me encargo de que lleguen los viernes y tú haces que la semana no pase tan lenta, ¿vale? Me basta con que sigas pensando que estoy como una cabra, un paseo hasta vete-tú-a-saber-dónde y un beso en la frente (creo). Ah, y música. La música que no falte. Que no falte hasta que te la robe.

    «Buenos días, mundo. Hoy es lunes. Y, como cada lunes, nos espera un día horriblemente aburrido. Pero, ¿sabes qué? No importa, porque te quiero. ¡Que tengas un buen día! Ah, y haré que empieces el día con Seven Nation Army.» Tan tantantan tantan tan

    Seven Nation Army – The White Stripes
    I’m gonna fight ‘em all
    A nation army couldn’t hold me back
    They’re gonna rip it off
    Taking their time right behind my back

    And I’m talking to myself at night
    Because I can’t forget
    Back and forth through my mind
    Behind a cigarette
    And the message coming from my eyes
    Says leave it alone

    Don’t want to hear about it
    Every single one’s got a story to tell
    Everyone knows about it
    From the Queen of England to the hounds of hell

    And if I catch it coming back my way
    I’m gonna serve it to you
    And that aint what you want to hear
    But thats what I’ll do
    And the feeling coming from my bones
    Says find a home

    I’m going to Wichita
    Far from this opera for evermore
    I’m gonna work the straw
    Make the sweat drip out of every pore
    And I’m bleeding, and I’m bleeding, and I’m bleeding
    Right before the lord
    All the words are gonna bleed from me
    And I will sing no more
    And the stains coming from my blood
    Tell me go back home
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  • Lecciones de humildad

    “¿Y si uno se da cuenta de que mira y no encuentra nada, escucha y no se queda con nada, piensa y no concluye nada, y por tanto, nada tiene que contar?” La pregunta así formulada y en público, ya digo, me conmovió. Le contesté que si ella se veía en esa situación, se encontraba ya en el mejor trampolín para saber mirar, saber escuchar, saber pensar y saber contar: la humildad.


    La escritura como modo de vida (Pomar)

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  • 9010

    Vamos a contar la historia de cómo un número se volvió por tontería, de cómo una casualidad puede hacer que te rías toda una noche, sola, y cómo es posible que una persona sea capaz de aguantarlo. Vamos a contar la historia de cómo intento hacer todo aquello que juraría que no haría, de mis sonrisas entre beso y beso y de aquel chico odiable, pegable y comestible. De cómo el aburrimiento se convierte en tardes de música y paseos largos pero cortos. Porque el tiempo pasa rápido cuando menos te lo esperas. Y, de repente, ya es octubre. 1 de Octubre. Empezamos bien el mes.

    ¿Y qué diría? O quién me iba a decir a mi que yo estaría haciendo esto a día 1 de Octubre. Y que me acostumbraría a despedirme de ti un viernes o sábado diciendo un «Nos vemos», aún sabiendo que en una semana no te voy a volver a ver. O que acabaría por echarte de menos un miércoles. Y quién me iba a decir a mi…

    9010. Es gracioso (aunque tú no le pilles la gracia). Porque para mi un número nunca fue importante. Porque siempre dije que yo nunca le daría importancia a una cosa de esas. Y, por extraño que parezca, que sea el día 01 me hace ilusión, a la vez que pienso que es una tontería. Porque es una tontería. Una tontería muy tonta.

    Pero, al fin y al cabo, empezamos bien el mes.

    Firmado: una cabra tralarí =DD (xP)

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  • Mucho que decir y nada que contar

    Eso mismo. Siempre me pasa igual. No sé seleccionar información. Quiero contarlo todo, pero no sé cómo conectar ideas. Quiero escribir mil palabras, y ni siquiera sé escribir. Es.. frustrante, en cierta manera. Sé que a la gente no le interesa lo que escribo, sé que escribir para mi no tiene sentido, pero…. No sé hacerlo. No me sale. Acostumbrada a escribir para mí misma, acostumbrada a escribir simples pensamientos, ahora que me piden algo más, algo de mejor calidad, algo «que interese»… Ahora que me piden que «escriba bien»…. No soy capaz.

    Qué decepción.
    Y, sin embargo, es motivante. Saber que, de alguna manera, puedes mejorar. Solo hay que cambiar esa mentalidad. Solo hay que intentar captar interés.
    Y, aún así, sigo escribiendo simples pensamientos sueltos. Como pequeñas gotas o pinceladas, como ideas incompletas, sin conexión alguna.
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