Inicio

  • No quiero volver a sentarme en el suelo

    No quiero volver a vincularme con nadie si al final van a acabar siempre mal y sin ningún tipo de responsabilidad afectiva. No quiero volver a sufrir lo que estoy sufriendo.

    Me merezco relaciones mejores. Me merezco vínculos más sanos. Me merezco amistades mejores. No puedo conformarme con menos, estoy cansada de conformarme con migajas. Estoy cansada de sentarme en el suelo esperando una silla. Basta.

    Así que si me vas a querer, quiereme bien. Entiende que mis intenciones son puras. Que puedo cometer errores pero nunca lo haré a malas. Que te voy a dar todo, que voy a ser leal. Que puedo fallar, pero siempre estaré dispuesta a intentarlo una y otra vez, a estar ahí, a avanzar contigo. Intentaré suavizar al máximo mis rudezas para no hacerte daño, pero seré honesta con mis sentimientos. Te daré claridad, seguridad y firmeza para que nunca tengas que dudar de mi.

    Lo único que puedo pedir a cambio… es que me aportes lo mismo. Quiero vínculos seguros. No quiero volver a sentirme a salvo donde nadie se esfuerza en sostener a los demás, donde impera el individualismo salvaje.

    Quiero ser vista, respetada y elegida.

    No quiero mendigar amor.

    Quiero relaciones sanas, con conversaciones incómodas, con silencios naturales, con compañía y apoyo mutuo. Con empatía, simpatía y afecto. Vínculos compasivos, sin jueces ni juicios.

    No quiero más condescendencia ni superioridad moral. No quiero más desconfianza en lo ajeno. No quiero vínculos donde se presuponga la maldad intrínseca de los demás, sino la bondad del desconocido como un individuo más. Como tú, como yo. De por si la vida es demasiado dura como para mostrar solo tus espinas, sé amable. Pero de verdad. La falsa amabilidad no sirve, la comodidad de la superficie no es suficiente.

    Quiero sentir que tengo vínculos reales y no falsas comedias. Quiero amistades reales, no solo conveniencias.

    Aquel que no se molesta en conocerte o consigue desconocerte a pesar del tiempo… ¿para qué lo quieres en tu vida?… ¿Para desmerecerte?

    No hay comentarios en No quiero volver a sentarme en el suelo

  • Fiera – Funambulista

    Te dejé el amor en tu guantera
    A dos mil kilómetros de mar
    Perdimos señal en la frontera
    Se apagó la música en el bar
    Y ahora, ¿quién te va a amansar cuando salgas fiera?

    Te dejé el amor en tu guantera
    Alumbrando sitios que verás
    Me dijiste: «llama cuando quieras»
    Prometí que nada iba a cambiar

    Y ahora, ¿quién te va a amansar cuando salgas fiera?
    Cuando falte voluntad, cuando te deshielas
    Y ahora, ¿quién te va a abrazar cuando te deshielas?

    ¿A quién vas a mostrar tus cicatrices
    Tu rabia por vencer los imposibles
    Tu salto que es mortal y te hace libre
    Tu forma de besar que es invencible?

    Todo se quedó desordenado
    Ya no huele a ti en el salón
    Tú estarás mirando en otro lado, y yo
    Yo soplando velas en tu honor

    Y ahora, ¿quién te va a amansar cuando salgas fiera?
    Cuando falte voluntad, cuando te deshielas
    Y ahora, ¿quién te va a abrazar cuando te deshielas?

    ¿A quién vas a mostrar tus cicatrices
    Tu rabia por vencer los imposibles
    Tu salto que es mortal y te hace libre
    Tu forma de besar?

    Te guardaré un lugar
    Por si apareces
    Y quieres descansar
    De tantas veces

    Que te ha salido mal
    Y te entristece
    Te guardaré un lugar

    Y ahora, ¿quién te va a amansar cuando salgas fiera?
    Cuando falte voluntad, cuando te deshielas
    Y ahora, ¿quién te va a abrazar cuando te deshielas?
    Cuando quieres reventar contra las aceras

    Dime a quién vas a besar, hasta que te entienda
    Dime a quién vas a besar, hasta que lo entienda
    Dime a quién vas a besar, hasta que te entienda

    Te dejé el amor en tu guantera
    A dos mil kilómetros de mar

    No hay comentarios en Fiera – Funambulista

  • La muerte del yo.

    Todo se ha deshecho. Finalmente todo ha muerto en mi. Pongo fin a «la Irene de antes» en este 01 de enero de 2026. Lo conseguiste, Melanie, me mataste. Te dije que no, que no me iba a morir por mucho que tú me lo dijeras… Pero finalmente me mataste. Eliminaste todo lo que eramos tú y yo sin vuelta atrás, sin retorno…. Años de conversaciones eliminadas de un día para otro.

    ¿Como puedo quedarme con lo bueno si eso tambien lo borraste? ¿Qué esperas que haga ante mi propia muerte? Decía que este año me rompí 20 veces y me recompuse 21…. Pero eso fue antes de saber que me mataste.

    Es imposible que Irene vuelva. La Irene que alguna vez conocisteis ahora mismo está muerta. Enhorabuena, lo habeis conseguido. En tres meses habeis matado a una persona inocente, la habeis aniquilado por completo. Una vida hecha escombros. ¿Y todo para qué?

    ¿Qué va a salir de aqui? Porque incluso cuando digo «no puedo más», «dejad de hablar de mi», hay acciones que desvelan que sigo estando en vuestras vidas. ¿Os importo? Yo sé que no. Pues desapareced de una vez, dejad de hablar de mi. Haced como si nunca hubiera existido para vosotros y ya está. ¿Para qué quiero yo los recuerdos? Nunca me han dado nada bueno. No los quiero, quedaoslos. Quedaos con todo lo que yo era antes, todo lo bueno y lo malo, y desapareced de mi vida.

    Lo conseguisteis al final. Me habeis matado. Id a mi tumba a ponerme flores y a llorar por mi y seguid con vuestras vidas.

    En algún momento renaceré. Nunca he toreado en peores plazas, es cierto. Nunca me mataron tanto por dentro ni de tantas formas distintas. Os espero en mi funeral para veros una última vez.

    De aquí solo puede salir una persona nueva.

    No hay comentarios en La muerte del yo.

  • Sorprendentemente

    Todo comenzó un 18 de Agosto

    Te sorprenderás. 18 de Ago, a las 23:06

    Pero gracias.
    (A sydo una vuena tarde (:DD), mui vuena tarde)
    No hay comentarios en Sorprendentemente