La muerte del yo.

Todo se ha deshecho. Finalmente todo ha muerto en mi. Pongo fin a «la Irene de antes» en este 01 de enero de 2026. Lo conseguiste, Melanie, me mataste. Te dije que no, que no me iba a morir por mucho que tú me lo dijeras… Pero finalmente me mataste. Eliminaste todo lo que eramos tú y yo sin vuelta atrás, sin retorno…. Años de conversaciones eliminadas de un día para otro.

¿Como puedo quedarme con lo bueno si eso tambien lo borraste? ¿Qué esperas que haga ante mi propia muerte? Decía que este año me rompí 20 veces y me recompuse 21…. Pero eso fue antes de saber que me mataste.

Es imposible que Irene vuelva. La Irene que alguna vez conocisteis ahora mismo está muerta. Enhorabuena, lo habeis conseguido. En tres meses habeis matado a una persona inocente, la habeis aniquilado por completo. Una vida hecha escombros. ¿Y todo para qué?

¿Qué va a salir de aqui? Porque incluso cuando digo «no puedo más», «dejad de hablar de mi», hay acciones que desvelan que sigo estando en vuestras vidas. ¿Os importo? Yo sé que no. Pues desapareced de una vez, dejad de hablar de mi. Haced como si nunca hubiera existido para vosotros y ya está. ¿Para qué quiero yo los recuerdos? Nunca me han dado nada bueno. No los quiero, quedaoslos. Quedaos con todo lo que yo era antes, todo lo bueno y lo malo, y desapareced de mi vida.

Lo conseguisteis al final. Me habeis matado. Id a mi tumba a ponerme flores y a llorar por mi y seguid con vuestras vidas.

En algún momento renaceré. Nunca he toreado en peores plazas, es cierto. Nunca me mataron tanto por dentro ni de tantas formas distintas. Os espero en mi funeral para veros una última vez.

De aquí solo puede salir una persona nueva.

Elegir bando

– Dejarias a quien sea ahogandose en el agua? Ya da igual si es amigo o es un completo desconocido

– No, pero desde luego no me iria tan tranquila. Intentaria ayudar, como fuera. Mi conciencia no estaria tranquila sabiendo que pude hacer más y no hice


– Que intento fue ese?

– Con quien hablé? Si incluso el grupo que creé aquí el día que empecé a ahogarme, lo borré yo misma … No era cuestion de hablar y explicarme nada. Solo darme seguridad en un momento donde todo tambaleaba. Cual fue el intento de ayudarme?

– Creo que decir «he vuelto a tener pensamientos suicidas y tuve que llamar al 024 este dia» es suficientemente alarmante como para ayudar. No puedes decir que no he pedido ayuda cuando no he dejado de pedirla

– Ya… Por que nadie lo ve si lo he gritado?

– Cuales crees que son mis problemas?

– Si mi mayor problema es sentirme irrelevante e insignificante para los demás… Como pido ayuda sino diciéndoles «necesito que me veas»?? Pero es más cómodo apartar la mirada que sostenerla, porque sostenerla te impide quedarte inmóvil ante la situación

– Me vieron alguna vez?

– Tu dices que estoy dando por hecho que el resto me ve ahogándome

Las cosas claras, el chocolate espeso

Y ahora que en tu cabeza ya hay algo formado, una explicación, una narrativa que te ayuda a transitar por el dolor, por el duelo y por la pérdida. Ahora que ya sabes que no eres culpable. Que su verdad no es tu verdad y te has apartado de esa visión negativa que te hacía daño. Ahora que has identificado los patrones y los ves con tanta claridad, sabiendo su utilidad y lo que significan para ti. Pudiendo nombrar exactamente lo que te duele. Ahora que tu cabeza está en calma y tu mundo interior en paz consigo mismo….

¿Cómo volver ahí?

Y no es que quiera volver a donde me hicieron daño. No es que esté buscando un perdón o un reconocimiento que nadie va a aceptar. No espero que me entiendan, pues reconozco que no tienen la capacidad de entenderme. Y que no es por mi, que no soy yo «el problema». Dentro del grupo funciona, pero a mi eso que funciona me ha hecho daño durante muchos años. Y no lo pude ver, no pude entenderlo, no me di cuenta antes. Ahora es tarde.

No quiero volver a esa dinámica. Pero sí que me gustaría volver a sentirme «bien» con esas personas. Volver a sentirme cómoda. A mi nunca me ha importado el nivel de intimidad, ni de confianza. Me molesta la falta de honestidad o el «miedo» a hacerme daño, cuando ese daño viene del paternalismo constante. Pero ya sé lo que no debo buscar. Lo que no voy a encontrar.

¿Como acepto que, aunque no lo encuentre, esas personas pueden seguir siendo una razón para vivir? Una de tantas, pero una. Volver a sentir esa pertenencia. ¿Cómo empezar? ¿Cómo se abre ese melón? Sin acusar, sin actuar desde el dolor. ¿Cómo reiniciar?

Este año me esforcé mucho para que fuera el mejor año. Me casaba, todo iba a estar bien. Pero todo empezó a torcerse más y más. Decepciones constantes, estrés, agotamiento y un sentimiento de no ser suficiente, de no hacer suficiente, de no intentarlo lo suficiente. Siempre insuficiente. Y el dolor. El dolor más agudo que he sentido nunca. La noticia primero, la pérdida después. La despedida. Y el resto de pérdidas que vinieron unas tras otras.

Me esforcé mucho para que todo fuera perfecto. Y al final no fue importante para nadie. Acaba el año y todo el mundo puede mirar atrás y pasar por encima de todo. Y yo, con tantos eventos por borrar de mi cabeza.

La discusión inexistente

«estás obviando todo el tiempo el hecho de que ella quiere sencillamente dejar la discusión tal y como está, que no va a querer poner una fecha porque ahora no es el momento, y tú quieres poner una fecha sencillamente por tú sentirte bien«.

Ignoras que la fecha a mi no me aportaba nada más que una organización mental (necesaria para mi, pero no por los motivos que tú crees). Yo no estaba mal por el conflicto y por eso necesitaba una fecha. Yo estaba mal por otros motivos y tener una fecha me ayudaba a poner orden en mi cabeza, pero no me iba a sentir «mejor» ni iba a obtener ningún tipo de beneficio.

«si la otra persona está mal, te ha explicado sus motivos, te dice que no quiere discutir más, etc. Y tú le haces caso omiso y sigues insistiendo«

«La otra persona está mal»… Me dijo: «estoy muy vulnerable y no es un buen momento para mi» y eso lo entiendo. Yo tampoco estaba pasando por un buen momento. Tampoco me dijo que no quisiera discutir más, es que nunca hubo una discusión. Es difícil entender la proporcionalidad de la respuesta si nunca has entendido la situación como un conflicto.

«Si una persona está mal, tú no puedes decirle que tú estás peor porque… Aún por encima para escudarte en una discusión que estáis teniendo entre las dos, porque esto no es una charla en la que tú le estás contando lo mal que estás y ella te está contando lo mal que está. No, no es de eso, no trata de eso.«

QUE DISCUSIÓN? Es que lo que más me enfada de todo esto, es la supuesta «discusión» que estábamos teniendo Carmen y yo. ¿Qué discusión? Qué conflicto? Esa discusión que tú dices que estábamos teniendo NUNCA existió porque dos no discuten si uno ni siquiera sabe que está en una discusión. Yo no tenía ni idea de que aquello era una discusión. Para que haya un enfrentamiento o una discusión tiene que haber dos «bandos», dos «opiniones» enfrentadas. Nunca hubo dos opiniones enfrentadas, hubo un juicio de valor sobre una percepción errónea.

«Tú estás tratando de convencer a alguien para que hable contigo y las razones que tú le estás dando es que tú también lo estás pasando muy mal«

Nunca he tratado de convencer a NADIE para que hable conmigo. Tampoco he dicho en ningún momento que las razones para tener esa «conversación» o esa «discusión» sean porque yo lo estaba pasando mal. Es que lo que yo estaba sintiendo, o por lo que yo estaba pasando, no tenía NADA que ver con Carmen en sí. Sí que tenía que ver con el grupo de amigos, con lo que yo creía tener y que nunca tuve. Estaba mal por la muerte de una idea, el duelo de esa idea, pero eso no tiene NADA que ver con Carmen ni con lo que me dijo.

«has formado una bola de mierda de la nada, de la nada y esto ha sido cosa tuya, o sea, tú solita te lo has armado»

Has visto un fantasma en la habitación y desde esa posición se ha interpretado como «una bola de mierda»… Yo solo he visto una reacción totalmente desproporcionada hacia un mensaje que no fue lanzado con maldad ni para obtener algún tipo de beneficio, sino desde una posición también vulnerable y de agobio. Lo dicho, una cuestión meramente organizativa. Si esto ha sido un conflicto tan grande, si esto se transformó en una «bola de mierda» no es por lo que yo pudiera decir o hacer, sino por la interpretación que los demás pudieron tener de mis mensajes o de mis actos.

«tú tienes una opinión de las cosas que tú crees que dices y eso no va a cambiar, entonces por mucho que yo te diga y te siga diciendo y le sigas preguntando a la gente, da igual, como tú tienes tu opinión y no atiendes a razones de lo que nadie más te dice, de lo que están percibiendo, de lo que tus acciones generan en los demás, pues nada va a cambiar»

Y a partir de aquí basta de paternalismos. La condescendencia y el paternalismo os lo guardáis para quien los quiera, no los necesito. Me hacen sentir inferior, me hacen sentir incorrecta, me hacen sentir mal. Por eso siempre he reaccionado así, porque vuestra «ayuda» y vuestros consejos siempre han venido de una posición «superior», de un «pobrecita que no se entera de nada», de un «lo que yo te digo es lo que está bien, lo que haces está mal»… Y sentís que no me podéis ayudar o que todo lo que hacéis siempre me sienta mal… Y es porque siempre lo hacéis desde esa posición superior, desde un sentimiento moralista que os hace sentir mejores. Como todos los audios que me mandaste.

«es que al final todo lo que haces es en beneficio tuyo y no te das cuenta«

¿Es posible hacer las cosas en beneficio tuyo y no darte cuenta realmente? ¿Te puedes beneficiar de algo sin saber que te estás beneficiando de algo? «beneficio: 1. Bien que se hace o se recibe. 2. Utilidad (provecho)» ¿Qué bien recibo yo de estas situaciones? ¿Cómo es posible que me pueda aprovechar o beneficiar de situaciones que solamente me hacen más daño? Es posible, acaso, obtener algún tipo de beneficio posible en un conflicto emocional? Eso si se entiende que tal conflicto existe.

«a mí sí que me decepcionó bastante el hecho de que entrases en la conversación cuando Ana te pidió que no entrases»

En resumidas cuentas, y para entenderlo yo misma: parece que entendisteis que me metí en Discord porque sentía que tenía «derecho» a estar ahí solo por ser amiga de Carmen y considerarme «íntima«…. Y no sé qué pudo pasar por vuestras cabezas a partir de ahí, yo nunca llegué a sentir ese nivel de intimidad que Carmen presupone en su mensaje… Yo nunca llegué a sentir el dolor que Carmen presupone que me hizo con su mensaje. Nunca llegué a tener ninguna «discusión» con ella como dice Alexia. Si todo esto nunca existió para mi, ¿por qué el castigo se siente tan doloroso, tan «cruel», tan desproporcionado? Me despojaron de toda mi agencia, me quitaron parte de mi humanidad, asentaron una base en prejuicios y desde ahí se montaron una historia en la que yo me beneficiaba de algo, en la que yo tenía un conflicto, en la que yo sentía una intimidad «especial» que Carmen había alimentado. Como si Carmen me hubiera hecho sentir un nivel de intimidad concreto, como si no supiera visualizar unos límites. Presuponiendo que me metí en Discord desde ese punto de «maldad», desde esa «violación de los límites», en vez de entender que NO RELACIONÉ UNAS COSAS CON OTRAS. Puedes llamarlo ingenuidad, inconsciencia, lo que sea. Puedo decir que entendí que las cosas estaban más tranquilas y que podía pasar… Que no supe leer la situación, vale. De ahí a que existiera una «discusión» hay un paso enorme.

Injusto

Todo ha sido injusto desde ese día, desde ese martes. Ya no es el dolor por unas palabras dañinas, no es el trauma por haber sido rechazada y acusada de hacer «chantaje». Es una sensación de dolorosa injusticia desde el primer momento.

Yo no sabía nada. No sabía nada de lo que estaba pasando dentro de ese círculo. Ni lo sabía, ni pretendía saberlo. Y lo peor de todo es que para mi estaba todo BIEN. «Si no te mandé a paseo el otro día es porque no sabes todo el cuento». ¿Desde qué posición podéis juzgar mis actos si reconocéis que no sabía nada? En eso tengo la conciencia tranquila: hice lo que pude con la información que tenía y, para mi, ese martes 9 de septiembre fue un día donde todo quedó resuelto y me fui a dormir tranquila.

No puedo culparme porque al día siguiente no me dijeran nada al respecto. No puedo culparme por ser yo la que fui directamente a preguntar mis inquietudes. Hice lo que tenía que hacer, lo que se supone que hace cualquier persona con madurez afectiva, una persona que quiere construir puentes, que trata de comunicarse para que no haya malentendidos. Que prefiere preguntar antes que suponer. Una persona que sabe lo que quiere: relaciones sanas, aunque haya momentos incómodos. Sé que si yo no hubiese preguntado, ahora mismo estaríamos todos bien, este sábado iría al cumpleaños de Adry y no habría pasado nada.

Ya van 2 meses desde ese día y no me lo quito en la cabeza. No es el trauma. Es la desconsideración, la falta de atención, la falta de cuidado, la falta de interés por mantener una comunicación adecuada conmigo. La falta del beneficio de la duda. La ausencia de una pregunta que hubiera sido clave en todo esto: ¿por qué? ¿Por qué hice lo que hice? ¿Por qué dije lo que dije? ¿Por qué fui invisible para todo el mundo durante esta situación? O, más bien, ¿por qué creyeron que me entendían mejor que yo misma? ¿Por qué ese paternalismo? ¿Esa condescendencia? Si no quieres mantener conversaciones incómodas es que no estás preparado para tener relaciones sanas. Nunca asumí ningún nivel de confianza. Nunca sufrí por una honestidad expresada con cariño, pero es que parece que nunca fuisteis honestos. Nada de esto hubiera pasado si en su momento todos hubieseis dicho la verdad sin tapujos: oye, la llamada me sentó muy mal. ¿Qué pretendías con ella?

Todo se hubiese solucionado. Pero no. No tenéis la suficiente madurez emocional.

Tu continente

Será fácil contar historias para escondernos
Lo difícil será dejar que alguien nos eche de menos
Será fácil romper ventanas para escaparnos
Lo difícil será pasar a verte y decirte adiós

Lo conseguiste, eres el superviviente
Caminas solo sobre tu continente

Y ahora hay solo silencio
Solo silencio

Y preguntas al aire
Preguntas al aire
Tan dormido y despierto
Tan dormido y despierto

Porque nadie gritará en el desierto tu nombre (¡nadie!)
Nadie va a declararse culpable (¡nadie!)
Nadie piensa arriesgarse a buscarte (¡nadie!)
En las ruinas de tu ciudad, nadie

Será fácil cerrar los párpados, airearlos para no tener que vernos
Lo difícil será dejar que por los poros penetren dentro
Será fácil separar la mente de los actos y olvidar a los extraños
Lo difícil será acordarnos de lo que perdimos por no hacernos daño

Lo conseguiste, eres el superviviente
Caminas solo sobre tu continente

Y ahora que has conseguido ocultarte
Preguntas por qué

Porque nadie gritará en el desierto tu nombre (¡nadie!)
Nadie va a declararse culpable (¡nadie!)
Nadie piensa arriesgarse a buscarte (¡nadie!)
En las ruinas de tu ciudad (¡nadie!)

Nadie gritará en el desierto tu nombre (¡nadie!)
Nadie va a declararse culpable (¡nadie!)
Nadie piensa arriesgarse a buscarte (¡nadie!)
En las ruinas de tu ciudad, nadie

Mi reina

Aún no voy a hablar de ella, aún no puedo profundizar en este dolor. Algun día te dedicaré una entrada, la entrada que te mereces…. La que necesito escribir sobre ti. Aún no.

Nunca encontraré un ser tan noble, honesto y leal como lo has sido tú. Nunca encontraré un vínculo tan puro, tan fuerte, tan amable… Da igual cuantas vidas pasen. Te buscaré de nuevo en todas ellas.

Descansa, Jannita, descansa. Te lo mereces.

El descanso del guerrero.

(Y yo ahora como aprendo a vivir sin ti…)

… Fue tan real, tan fuerte, tan intenso que duele…

Hello, world

Hoy vuelvo a ti. Y ojalá fuera por gusto, ojalá no sintiera esta profunda necesidad de gritarle a un muro vacío. Ojalá no hubiera vuelto a caer en este pozo que llamamos depresión.

Y ojalá tuviera más herramientas, pero me he vuelto a quedar sin ellas. Así que aquí estoy de nuevo, escribiendole al aire. Llevo un mes y medio ya reflexionando sobre una serie de eventos en mi vida y no puedo decirle a nadie cuales han sido mis reflexiones. 50 minutos de sesión no son suficientes, mis amigos ya están cansados de darle tantas vueltas, de sentir que conmigo no avanzan en nada. Reflexionar me ayuda, hablar de estos temas me ayuda a ir desentrañandolos, pero debo ser la única que se preocupa tanto.

Bueno, si se puede decir que actualmente tengo amigos. Quizás algún amigo, suelto y sin tiempo, desesperados con la vida adulta como cualquiera a estas edades podría estar. Estoy cargando todo en Iago y, en la medida que puedo, en Adry… Pero incluso eso está siendo complicado.

De momento no tengo intención de hacer nada con el blog. Lo utilizaré para trabajar en terapia, hacer las tareas que me va mandando la psicóloga. Y después, supongo, volveré a utilizarlo para expresarme. Para darle el espacio y el valor que tienen mis emociones y que siento que a nadie le importan.

Me duele el alma….

El eterno vidrio roto

Hoy voy a hablar de ti.

De los años que me volvi loca por ti. Mi amor platónico. Siempre te he llamado así. Te pierdo y te encuentro, pero nunca nos damos encontrado. Nunca en el momento exacto. ¿Que pasaria en el momento exacto? ¿Qué si fuera el momento ideal?

Hace 4 años… Quizás hubiese dudado más. Hace 4 años, yo aun pensaba en huir a Madrid y encontrarme contigo. Pero ya no huyo a Madrid y, sobre todo, ya no me encontraba contigo.

En mi interior, algo hace 4 años decidió matar esa historia. «Cosas de cria» me decía. Tus palabras de alguna vez aún resonaba un poco en mi cabeza «para mi eres como una hermana pequeña». Crush. Pedacitos de cristales rotos. Pero no dolió tanto. Al fin y al cabo, solo fue una historia que en ningun momento pudo haber sido y no fue.

Pero ahora estoy como hace 4 años. Con más historia, más madurez y más responsabilidades por delante. Con ideas de futuro. Y tu, con tu vuelta a la libertad. ¡Podemos vernos! ¡Podemos llamarnos! ¡Podemos cenar juntos! Oooh!

Pero yo ya tengo mi casa. Mi hogar. Un sitio al que regresar. Mi mundo compuesto. Y no sería capaz de descomponerlo por ti.

Dejemoslo en… platónico. Y si algún día este sentimiento se convierte en algo más intenso, tan intenso como lo fue durante años… Ya veremos. Ojalá. Ojalá que no.

Año 2017

Nuevo año, nuevo resumen, nuevas ganas. Octavo año consecutivo que hago esta entrada. Y merece la pena.

Una foto : Este año pondré esta foto tan especial. Me produce tanta calma y paz interior…. Eso que necesitaba en ese momento y que solo ellos me pueden dar en paseos como estos….photo_2017-12-31_15-36-30

 

Un vídeo: Es un poco largo, pero merece la pena. El vozarrón y el sentimiento que le pone, y el significado que le encontraron a la canción…. Brutal.

 

Una canción: No vales más que yo – La Oreja de Van Gogh

*Un grupo: Vetusta Morla (repito este año porque sacaron disco nuevo :P)

Una frase:
Tarde o temprano, todo cae por su propio peso.

Una persona:
Deby, Clarisse…

Un lugar:
Oza dos Ríos

Un libro:
Juego de Tronos

Una película:
Kimi no na wa

Una serie:
Vikings

Una página web
Pinterest

Una hora:
Las 2 de la mañana

Un juego:
Life is Strange

Lo que más me gustó:
Poder ayudar, aún por encima de mis propias posibilidades. Sentirme más viva que nunca.

– Lo peor:
La depresión. Saber que volví a caer en ese pozo. Sentir que me ahogaba en él, que me podía el estrés y me sobrepasaba todo.

– Un texto: «Quiereme entera», de Dulce Maria Lyonaz

“Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz y sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras!”

 

– Un sentimiento:
Decepción.

 

Hace años me prometí a mi misma que nunca volvería a rendirme. Que nunca volvería a caer. Y este año me fallé a mi misma. Caí. Como una tonta, además. Caí de nuevo en lo más profundo del pozo. Fue a principios de Agosto cuando toqué fondo y llevo ya medio año intentando volver a flote (y creo que lo estoy consiguiendo).
Este año tambien aprendí lo que es ser una esponja… Y es que yo soy una esponja que lo absorbe TODO. Cualquier malhumor, cualquier mal rollo, me afecta y me va a afectar siempre, porque lo absorbo, me quedo con él, lo retengo en mi mente. Y me callo. Me callo y guardo y guardo y guardo. Hasta que no puedo más. Hasta las esponjas tienen un límite. Y ahí la depresión, la ansiedad, las ganas de morirme, los días en cama sin poder hacer nada, los problemas con los demás, mi actitud con los demás…. Una vez identificado el problema… espero que todo sea más fácil.

 

Por ultimo, no quiero despedir el año sin recordar que este año ha sido un año de pérdidas y ganancias. Empecé el año allá por Abril perdiendo a varias personas importantes para mi. Traicionada, infravalorada…. Seguí perdiendo en Julio, Agosto, Septiembre…. Pero por el camino también «gané» a varias personas. Recuperé a una, ayudé a otras…. Hice lo que pude siempre que estuvo en mi mano. Y aprendí.

 

Para 2018 me he propuesto metas más realizables, metas que no dependan de los demás. El año pasado me puse metas como «aprender a entenderme y entender a los demás» o «no rayarme tanto». Objetivos poco claros, poco específicos y que no siempre dependían de mi. Este año he intentado cambiar el enfoque.

  • Crear un horario para conseguir unos hábitos y tiempo para mí misma.
  • Objetivos de la UNED más eficientes.
  • Ahorrar mensualmente (esta con ayuda de algunas apps y al ser mensual…)
  • Pasarme juegos pendientes.
  • Leer más.
  • Separar lo personal de lo «profesional», de lo emocional. Aprender a distinguir.
  • Avanzar un poco hacia el veganismo

 

El 2018 va a ser un año mejor, no tengo ninguna duda. Feliz Año!!!!

 

 

Quien quiera leerlo que lo lea

Lo haré público para quien lo quiera.

Desde que reconocí que tenía un problema, todos los días han sido más malos que buenos. Y antes había día buenos, días muy buenos. También días muy malos. Pero desde hace un mes, los días han sido más malos que buenos. Y cada día peor. Me llegan mensajes, gente aclamando la positividad, el buen rollo y las buenas energías. Gente demostrandome ser más feliz si estoy lejos, que solo doy problemas, que no aporto nada bueno a la vida de nadie. Que soy inútil para todo el mundo. Gente que pone malas caras al estar conmigo, gente que pone malas caras al hablar conmigo, gente que me ignora.

Loca, paranoica, enferma.

Todo esto no pasaba cuando lo ocultaba (o, mejor dicho, cuando no lo reconocia). La gente me decía «madura», la gente me ignoraba en mis días malos y, en los buenos, todo estaba bien. Pero no me despreciaba. No sentía este rechazo constante. Y cuanto más haces porque te comprendan, peor. Cada vez más apartada, más ignorada, más excluida. «Más».

Ahora mismo no sé cómo tomarme las cosas. A veces me siento caer de vuelta al pozo, y no encuentro la forma de no resbalar de ese bordillo. Me dicen que de tiempo, y por más que intente explicar que el puto tiempo juega en mi contra, no lo comprenden. Y cada día, cada pensamiento que tengo, me hunde un poco más, me empuja un poco más. Y siento que caeré otra vez. Tengo grabado «Never Surrender» en mi piel, pero creo que ahora mismo…. quiero rendirme. Rendirme y dejar de existir.

Había gente que me mantenía de pie. Había gente que hacía que las cosas fueran más fáciles. Había gente por la que existir merecía la pena. Me aparté de esa gente y ahora todo se ha vuelto más y más difícil. Todo cuesta arriba. Cada vez se vuelve más autodestructivo

 

Tiempo. Juegas en mi contra.