Ñiutu

 

"Te sigo"

Cuando me pierda, cuando te haya perdido, cuando ya no aguante más y necesite alejarme, separarme, desaparecer, estar sola….. Cuando necesite echarte de menos y no sea capaz, cuando me vuelva fría, insensible. ¿Serías tú quien me apartara? ¿Serías capaz de alejarme para que no te haga daño? ¿Serías capaz de mantenerme lejos…. pero mantenerme? Decirme las cosas de frente, a la cara, hacerme ver que algo va mal si algo va mal conmigo. Abrirme los ojos. Apartarme de ti, por un tiempo, si alguno lo necesita, si yo lo necesito. Y seguirme…. sin que yo me de cuenta.

Estuve enamorado de una persona, esa persona me aniquilo por dentro diciendome tonterias y demás. Nunca te alejarás lo suficiente, es lo que quiero decir. «Te sigo» te dije. Me podrías hacer daño, si no te lo niego, pero alejandote…no…te sigo.

 Y no sabes lo importante que es. Y no sabes lo importante que eres.

«No tienes por qué hacerlo»
«Te sigo»
«No llores, por favor»

Aprende a soñar, que soñando aprenderás

– «Cierra los ojos y verás». Eso no tiene sentido.
– Ya. *risas*

No  lo entiendo.  «Cierra los ojos, pero manten la mente bien abierta». Definitivamente, no lo entiendo. ¿Soy la única que le ve sentido a esa frase? Cierra los ojos y verás. Aprende a soñar. Las mejores cosas pasan con los ojos cerrados. Aprende a ver. ¿Es que no has aprendido nada?

Me volveré a quedar callada.

No me gusta hablar por teléfono

No me gusta hablar por teléfono.

No me gusta hablar por teléfono.

No me gusta hablar por teléfono.

No me gusta hablar por teléfono.

No me gusta hablar por teléfono.

Mismas conversaciones, mismas ideas, mismas palabras. Mismas promesas, que no valen nada. Que nunca se cumplen. Lo siento, no me gusta hablar por teléfono.

Gracias por llamar. O no. O sí. O tal vez. O quizás. Ya no lo esperaba. Hacía tiempo que no hablábamos. Cosas que contar y cosas que no contar. A Venecia, sí, eso, a Venecia. Galicia. Y Madrid.

Ya hablamos. Cuando quieras, cuando no sea una molestia. Si, eso….

¿Qué coño se supone que estoy haciendo?

– Ahora (hoy) no me apetece sonreír.
– No necesitas hacerlo…

Los lunes de Octubre – La Fuga
Hoy me perdí en mil recuerdos
Que no dejan dormir.
¡Cuánto veneno! 
Para sonreír son malos tiempos.
Otoño ya está aquí.
¡Cuántos tormentos!

¿Dónde coño te escondes, felicidad?
Los lunes de octubre dónde estarás.
¿Dónde coño te escondes, felicidad?
Me condenas a muerte de soledad.

Para caminar valen los sueños.
Y no me quedan más.
Llévame a hombros.

"Sigue tu camino"

Pero creo que esta vez… me he perdido. O quizás solo me sienta un poco perdida (creo que tu ya me entiendes). Y es el no saber donde voy a estar, qué voy a hacer ni con quien estaré. El miedo a llegar, le llaman. Y se supone que también hay que tener valor para marcharse, pero no estoy segura de tener de eso. Cuando he pasado de nada a todo en escasas semanas. Y es en apenas dos horas cuando la brutalidad de las palabras cae sobre mi. «Me voy». Eso dije. También lo dijo él. «Te vas». Creo que me di cuenta de que era cierto. Me iba. Y la música dejó de sonar. Es triste cuando la música deja de sonar, supongo.

Intentar pensar en positivo…. Tampoco me voy tan lejos, ¿no? Intentar no pensar en ello… Casi sentí como si fuera una despedida, cuando sentía que ni siquiera habíamos llegado a conocernos. Y sin embargo, pude sonreír  Sonreír y llorar al mismo tiempo. Quizás es estúpido.

Es difícil creer que no queda nada, que no queda tiempo. Que se acaba el verano. Que no solo se acaba el verano. Que me siento perdida y que hay tardes que me encuentro. Que, cuando no sé donde estoy ni con quien estoy, ni donde estaré ni quien es la gente que está a mi lado. Cuando no sé ni quienes son ellos, cuando solo sé quién soy yo, cuando no sé a dónde voy ni qué estoy haciendo… A veces, alguna tarde, me encuentro. Y no me siento tan perdida, porque no importa. Quizás es eso. Quizás. Tengo un plan Z, en la octava dimensión, en la tercera luna. Y sin rumbo, y sin camino. Y sin saber a dónde voy, ni qué voy a hacer.

Y, de pronto, vuelve la realidad. Me voy. No al fin del mundo, no demasiado lejos. Pero es cierto, la vida cambia, el mundo sigue. Y a veces el camino se hace cuesta, una cuesta arriba. Pero «sigue tu camino», dice. Y seguir el camino toca. Aunque te choque la realidad, aunque te cueste aceptarla…. Sigue tu camino y no te arrepientas. Sigue tu camino, siempre hacia adelante. El mundo va a seguir girando, ¿no? No te detengas y sigue tu camino.

Eso sí, te echaré de menos.

Conversaciones guardadas

– ¿Estás ocupado?
– Estudiando en la biblioteca. Hasta el jueves no acabo.
– Suerte, entonces. No te molesto más, ^ ^ Más te vale aprobar, ò_ó ¿Hablamos cuando acabes los examenes? (si quieres, claro)
Claro ^ ^
– ¡Ánimo! Ya hablaremos, entonces, ^ ^ Buenas noches.

A ti solo puedo decirte que GRACIAS, como siempre

¿Quién eres?

– Who are you?
– mm… Buena pregunta. ¿Quién soy?
Un bicho?
– No sabía que era un bicho, pero gracias.
– Que va. Eres un ángel… caído, pero un ángel.
– Emmmm….
– Eres un sol.
– Como que no, ¿eh? Que yo no brillo como los vampiros.
– Eres mi amiga. Eso me sobra.

(Una conversación interesante. Solo cabe decir «gracias»).

¿Quién soy?