Autor: irenenaruba
A quien te dejó marchar
Entrada sacada del blog Compartiendo macarrones, a través de Eva Cp en Facebok
Leí una vez, que cuando no podemos expresar nuestros sentimientos porque las palabras se agolpan en la garganta, cuando no nos va a escuchar quien tiene que hacerlo o cuando, simplemente, es mejor quedarse en silencio, lo mejor es escribirlo. Y funciona. Me funcionó en su momento. Hoy, me he visto reflejada en las pupilas de un desconocido y me he reconocido, tiempo atrás, en una situación similar. Por ello, he escrito estas letras. Para todas aquellas personas que necesitan decirse algo a sí mismas y a alguien en especial.
No se trata de rencor, no se trata de querer y no poder. Que no queremos cambiar nada y de nada serviría poder hacerlo. Simplemente, se trata de leer estas palabras, y sobre todo, de que alguien las lea. Porque en algún momento de tu vida, alguien te dejó marchar, y aunque haya llovido bastante desde entonces y sus huellas se hayan borrado por completo, de vez en cuando, recuerdas que un día alguien te dejó marchar. Y hoy, simplemente, quieres darle las gracias porque sin él, o sin ella, y esos días grises, hoy todo sería diferente. Por lo que, a quien nos dejó marchar le doy las gracias, por habernos construido.
Hubo días malos. No vamos a fingir que no ha sido así. Hubo días muy malos. No sé si los hubo para ti, me imagino que sí. Cuando algo se acaba, aunque una de las partes esté totalmente convencida, siempre duele. No porque tengamos alguna duda, ni porque no lo deseemos, sino porque en algún momento, cuando todo comenzó, pensamos que el final no llegaría nunca. Y sin embargo, llegó, porque todo acaba, de una manera u otra.
Pero también hubo días buenos. En los que comparas, y te das cuenta de que tal vez es mejor así. Y que, probablemente, hubiera sido mejor así desde hace más tiempo del que queríamos creer. Que nos aferramos tanto a algo, simplemente por rutina o por comodidad, que olvidamos todo lo bueno que nos estamos perdiendo. Y me resulta sorprendente, cómo una persona puede cambiar por su pareja, moldearse hasta perder su esencia y volverse en blanco y negro, perder todo el color.
No te deseo nada malo, de hecho, espero que encuentres el amor y, que esta vez, no tenga punto final. Digamos que este es momento “Someone like you” de Adele pero, bromas aparte, has de saber que no hay aversión en mis palabras. Que, simplemente, las cosas no siempre salen como queremos. Que esa frase de “no eres tú, soy yo” tiene más sentido de lo que queremos creer. ¿Que qué pasó? La vida. De nada sirve estar con alguien por pena o compromiso, simplemente es alargar lo inevitable. Has de saber también, que las cosas se pudieron hacer mejor, pero que tampoco es fácil. Que los hechos se van desencadenando un poco al azar y otro poco con la mala suerte.
No lo sé. No sé qué pudimos haber sido. Y ahora, la verdad, no me importa. Me importó en su momento, y esa idea rondó por mi cabeza hasta que mi imagen de ti se difuminó y se perdió entre mis recuerdos. Porque, si algo tengo claro, es que siempre permanecerás ahí, en alguna parte de mi memoria, como alguien especial. Que si nos encontramos, no quiero que actuemos como desconocidos, porque si algo duele realmente es fingir que algún día no fuiste importante para mí.
Pero alguien ocupó tu lugar. No tiene por qué ser una pareja. Tal vez fue una amiga, un amigo, tal vez un familiar, un compañero, un hobby. Y, obviamente, alguien ocupó el mío. Y así es como ha de ser, no quiero huecos vacíos en ningún corazón. Pero también tengo que decir, a quien me dejó marchar, que es una decisión con la que tendrás que cargar el resto de tus días. Que puedo prometerte, que jamás encontrarás alguien como yo, al igual que estoy segura que nunca conoceré a nadie como tú. Porque todos somos únicos, inigualables, especiales desde los pies a la cabeza. Que nadie te volverá a mirar con los mismos ojos, ni te sonreirá de la misma manera. Que nadie volverá a hacerte reír del mismo modo. Ni a hacerte llorar. Y tal vez, en algún momento, cuando creas que me olvidaste, alguien pasará a tu lado con mi perfume y durante unos segundos volverás tiempo atrás. Y pensarás. Pensarás en mí.
¿Sabes qué creo? Que un día cualquiera, una mañana cualquiera, después de un tiempo, te despertarás con alguien a tu lado y te darás cuenta de que me echas de menos.
Hay historias que nunca acaban pero, del mismo modo, hay otras que nunca llegaron a empezar. Te deseo lo mejor a ti, y a quien te dejó marchar, por hacernos libres.
Estúpidas pesadillas que siempre vuelven. Una y otra vez.
Email de una compañera de la UNED
Una de las muchas cosas que a veces me echan para atrás a la hora de estudiar en la UNED es encontrarte con gente tan… diferente. Diferentes edades, diferentes vidas, diferentes conocimientos, diferentes caminos. No es malo, solo que me… choca y me desconcierta. En este primer cuatrimestre he encontrado gente que me dejaba como tonta por mi «insultante juventud» (palabras literales), he conocido gente muy pedante y, también, gente muy «jeta». Abrir un tema para ofrecer ayuda se convertía en un «damela a mi también», «mandamelo a mi» durante aproximadamente un mes. La gente a veces es muy aprovechada: le das la mano y te cogen el brazo.
También he encontrado gente muy agradecida. Y este es mi primer cuatrimestre en la UNED, pero encontrarme con esa clase de gente me ha alegrado el día, la semana, el mes.
La historia es la siguiente:
En una asignatura una compañera se puso en contacto conmigo para pedirme apuntes y, precisamente, mantener el contacto. Como ambas eramos de Filosofía, este cuatrimestre me contactó para pedirme apuntes de Historia Antigua y Medieval, pero como no cursaba esa asignatura, no pude ofrecerselos. El caso es que nos pusimos a hablar. Me contó que tenía 65 años, que no se llevaba muy bien con las tecnologías (ahora la UNED va por foros virtuales y demás) y que tenías hijos y hasta nietos. Que no había podido estudiar Filosofía de joven y ahora que ya no tenía trabajo (jubilación) ya podía dedicarse a ello, porque «nunca es tarde para estudiar».
Le comenté mi situación, que quería estudiar un máster y un doctorado de Filosofía y que para ello necesitaba nota y que por eso andaba un poco preocupada por las asignaturas, la forma de preparar la materia, etc. Su respuesta… me llegó. Al «alma», podría decirse. Diré que no secundo todo lo que dice, pero de alguna manera… necesito compartir estas palabras.
No siempre los mejores puestos son de los primeros. Confía en ti y en la vida que te dará lo mejor y más adecuado para ti, en el momento que estés preparada para recibirlo. Si tienes que estudiar menos asignaturas en cada curso, hazlo. ¡Eres muy joven! Disfruta la oportunidad de estudiar ahora. ¡Con un 10 en U.T.A!, que ha sido difícil de entender y que nos ha desbordado, superarás todas las demás con buenísimas notas, ¡ya lo veras!
Si lo que persigues son las más altas notas para llegar a ese objetivo que te has marcado, ve haciendo la carrera poco a poco y a tu ritmo. No te «pre-ocupes» ahora por el devenir. Ocúpate en el presente y disfrútalo. Tienes mucha capacidad y voluntad de estudio y,¡lo mejor!: unas cualidades como persona que serán las que te ayuden a conseguirlo.
Sólo piensa el momento en el que estás y no vayas más allá… Vendrá por añadidura y con éxito. No disperses la mente mirando al futuro. Acuérdate lo que dicen nuestros filósofos: sólo existe el presente, con él se ha hecho el pasado, y pasado está, y con él también se hará el futuro que no podemos ver ahora. ¡Ahora! es la palabra clave. Y es así con seguridad.
Yo también he ido un poco despistada, es normal. Mucho ánimo y no te detengas en pensar… haz lo que tu instinto y razón (no son incompatibles) te indiquen, y ¡adelante!
Aquí estoy para lo que necesites y para apoyarte al máximo en tu camino, y que a mí me hubiera gustado emprender, pero… Tenemos que saber aceptar nuestras circunstancias y límites, y sacar el máximo provecho de ellas. Si lo hacemos así, no tendremos que reprocharnos nada. Nos hemos atrevido a abrir las puertas a lo desconocido sin miedo (cada una a nuestra manera y situación). Lo peor en esta vida es no hacerlo, eso sí que nos lo reprocharíamos. Pero si hacemos lo máximo que podemos según nuestras capacidades: «Yo y mis circunstancias» (Ortega y Gasset), eso se llama valentía y fuerza. Y así es como se consiguen la cosas en esta vida.
Todas la experiencias valen: las buenas y las malas, ¡tú no veas como las últimas revolucionan y enseñan…!
Gracias por confiar en mí al contarme por lo que estás pasando. ¡Relativiza! Futura Doctora. Te tendré presente en mis oraciones. ¡Confía! en Aquello que nos da Luz para ayudarnos a iluminar nuestros caminos y nuestras mentes.
Un abrazo,
Nena»
Como ya he dicho, no comparto todo lo que aquí dice.
Siempre tenemos prisa por vivir el presente, por vivir el futuro, por cambiar, por hacer cosas. Queremos que todo sea ya, y que pase rápido porque pensamos siempre que el futuro será mejor, que todo será mejor, que todo irá mejor y que «lo malo ya pasará». Quizás es cosa de la juventud. Pero también es cierto… que no puedes pasarte la vida estudiando. Que del aire no se vive y hay que pensar en el futuro de vez en cuando, en los objetivos que te has marcado y quieres conseguir. Supongo que hay un momento para todo: para vivir el presente, para pensar en el futuro, para aprender del pasado. Ahora mismo, no puedo permitirme el «menos asignaturas cada curso», creo que con 8 o 9 asignaturas al año voy «bien», si doy con el método adecuado (que ya lo he hecho). Y hay otra variable no contemplada: el dinero. No puedo… vivir a expensas de mi madre toda mi vida. Y llegará un momento en el que tenga que trabajar y estudiar, aunque… ya llegará.
Tampoco tengo que preocuparme tanto.
Plumas Gastadas – Jpelirrojo
No suelo compartir este tipo de canciones, tan diferentes a lo que suelo escuchar. Pero hay muchas canciones de Jpelirrojo que solo saben decir lo que quiero contar, lo que quiero decir. Y lo digo aquí y ahora. Esta es una de ellas, pero hay más:
Susúrrame que vives por y para nuestro baile
En el aire te dejé una nota por si acaso
Pero el vaso estaba lleno y ya no se vacía nunca
Y es que si tu me preguntas, insultas
Maneras de querer hay muchas pero quiero una
Vuelo solo con mis metas y relevos de carrera
Verás, nada me detiene pero si llega tormenta
Huyo de los rayos el agua ya no me cala
Cada bala esquivada es una vez más un alma salvada
Y en cada borde de cada precipicio
He dejado mis huellas pero siempre he estado de vuelta
Y el oficio no da beneficio espiritual
Pero la vida cuesta más que buenas intenciones
Sacrificio por el puro beneficio material
Oportunidades sobran lo que faltan son acciones
Y las buenas razones respaldan actos negativos
Pero sigo y sobrevivo a la rutina de estar vivo
Un día más, qué voy a esperar si yo no cambio nada
Solo aumentan mis ganas de despertarme una mañana
Y ver que todo ha terminado, que ya puedo respirar
Saber que lo bueno a llegado y solo queda disfrutar
Tenerte por siempre a mi lado y echarme a llorar
Una lagrima por cada rayada que ya no importa
No puede haber nada más fuerte que
Un millón de plumas gastadas
Sentir tu mirada, tú sabes que
Puedo seguir sin tirar la toalla
Dímelo, házmelo sentir
Cuéntame, cántame por lo que vivir
Préndelo y cuídalo, enséñame a aprender
Siéntelo, inténtalo, se llama querer ser
Cuando miras hacia arriba, cuando pides un deseo
Cada gesto de agradecimiento y cada cabreo
Cada duda y cada movimiento lleno de actitud
Solo piensa que no hay nadie que lo quiera como tú
Y es que cierro los ojos y vuelo como y donde quiero
Pero si los abro pienso lo difícil que lo tengo
El silencio me responde cuando dudo de mí
Y las vibraciones del sonido me hacen latir
Tú aprieta bien los puños, que yo haré bien mi trabajo
Descansa cuando quieras que no pararan mis pasos
Entre dientes te sorprendes retorciendo tus palabras
Pero más te servirá repasar cada pincelada y no
No me creo nada hasta que pueda comprobarlo
Porque cada percepción es dueña de quien lo ha probado
Si unos ojos que sin ganas miran no verán lo mismo
Que los ojos de quien sueña que reflejan ese brillo
Que demuestra todo el tiempo invertido, todo el esfuerzo
Cuanto mas me dicen que no puedo mas lucho por ello
Porque nadie (¡nadie!) puede decidir mi sueño
Ni las ganas que voy a poner en llegar a tenerlo
No puede haber nada más fuerte que
Un millón de plumas gastadas
Sentir tu mirada, tú sabes que
Puedo seguir sin tirar la toalla
No puede haber nada más fuerte que
Un millón de plumas gastadas
Sentir tu mirada, tú sabes que
Puedo seguir sin tirar la toalla
Imagina que lo que un día soñaste se hace realidad
Imagina todo hasta poder llegar
Si recuerdas donde estabas y ves donde estás ahora
Te merecerá la pena no parar
Año 2014
– Una foto
– Un video: Aprendí a volar – JPelirrojo
«No es valiente el que no tiene miedos. Valiente es el que se enfrenta a ellos»
– Una canción: Una Sonata Fantasma – Vetusta Morla
* Un grupo: Vetusta Morla
– Una frase
«But letting go is not the same
As pushing someone else away»
– Una persona
Sara, Ita… Siempre Iago
– Un lugar
Valencia
– Un libro
Divergente
– Una película
Me voy a quedar con How To Train Your Dragon… por cuando la vi y con quien la vi. Y todo lo que transmite.
– Una serie
Dr.House
– Una página web
https://twitter.com/IreneNaruba
– Una hora
Las 9 de la tarde
– Un juego
Guild Wars 2
– Lo que más me gustó
Año… positivo en global. ¿Lo que más me gustó? El viaje a Valencia, algún que otro momento en especial.
– Lo peor
Las pesadillas.
– Un texto
«I don’t know if I will have the time to write any more letters, because I might be too busy trying to participate. So, if this does end up being the last letter, I just want you to know that I was in a bad place before I started high school, and you helped me. Even if you didn’t know what I was talking about, or know someone who’s gone through it, you made me not feel alone. Because I know there are people who say all these things don’t happen. And there are people who forget what it’s like to be sixteen when they turn seventeen. I know these will all be stories some day, and our pictures will become old photographs. We all become somebody’s mom or dad. But right now, these moments are not stories. This is happening. I am here, and I am looking at her. And she is so beautiful. I can see it. This one moment when you know you’re not a sad story. You are alive. And you stand up and see the lights on the buildings and everything that makes you wonder. And you’re listening to that song, and that drive with the people who you love most in this world. And in this moment, I swear, we are infinite.»
Este texto lleva un vídeo adjunto que es NECESARIO compartir.
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=8bZdm8asYSk?rel=0]
– Un sentimiento:
Comienzo
Y es que… ¡Qué bien sienta sentirse bien!
Como siempre, hago un resumen del año que se acaba: resumen de imágenes, vídeos, textos, canciones y todo aquello en lo que he invertido mi tiempo. Y creo que este año he hecho un buen resumen. Definitivamente, ha sido un buen año. Me gusta hacer estos balances porque me doy cuenta de que cualquier problema menor al final no ha tenido relevancia a lo largo del año, que solo han sido momentos puntuales. También te das cuenta de cuando los problemas graves son reales, porque al final del año solo recibes una impresión negativa, de mierda y más mierda.
Este año ha sido diferente. A veces las cosas malas son tan pequeñas que solo puedes decir cosas buenas al final del año… Y este año es uno de esos. Acabé el año pasado con una discusión con una amiga que me hizo reflexionar de manera profunda acerca de mi vida. Darle un comienzo. Y a partir de ahí no puedo decir cosas malas.
Y aquí debo mencionar a dos personas que, especialmente, han hecho que mi año fuese el mejor año desde el 2009. Dejaré a un lado a Iago, porque todos los años son suyos. Dejaré a un lado a Mine, porque ESPERO que el año 2015 sea el AÑO DE MINE y todo esté relacionado con Mine y todo sea estupendo y feliz. Tengo que mencionar a otras dos personas que, actualmente, merecen toda mi atención.
– Ita: te colaste en mi vida, y creo que fue en el mejor momento que tuviste para hacerlo. Quizás esa impresión de que hemos vivido situaciones similares, que nos encontramos en momentos similares de la vida, no sea tan desacertada. No puedo más que decirte que espero que sigas como te conocí durante muchos años, y que los cambios sean a mejor (que te quites esos malos pensamientos que a veces te llegan, y así como llegan se van).
– Sara: ni tú ni yo somos de ponernos noñas y creo que este tipo de cosas no van especialmente contigo porque eres una puta camionera. Pero yo te quiero igual y algo tengo que decir al respecto. Mi año 2014 no hubiese sido igual si no hubiese empezado a llevarme de nuevo con Maria y, directamente, a trazar una… amistad contigo. No sé en qué momento nos empezamos a llevar tanto, aunque creo que fue un poco antes de empezar el 2014. Pero para mi este año fue determinante, porque me dio la sensación de que eres una persona que merece la pena. Con tus más y tus menos, creo que merece la pena luchar por ti, y eso para mi es importante.(Friendly reminder: sígueme en la cuenta privada, que te bloqueé cuando nos enfadamos por aquella estupidez xD)
Eso es todo. Por hoy y hasta el año que viene. ¿Propósitos? Lo de hidratarme más lo voy a dejar de lado. Es imposible, con mi piel, lograr ese propósito y me gasto 17€ al mes en una crema que, aunque es una maravilla y hace milagros, no me dura todo el mes. Ojalá pudiera echarme esa crema todos los días dos veces al día…. But is no possible. El proposito de estudiar filosofía lo he cumplido 😀
Para este año… a ver…
– Organizarme mejor. Hubiese tenido «vacaciones» de haberme organizado mejor y de haberme fijado más en ciertas cosas (LAS PUTAS PREGUNTAS DEL EXAMEN ESTABAN EN EL FORO, IRENE ERES RETRASADA). También de haber vagueado menos… pero esa es otra cuestión que no voy a marcar como propósito este año xP
– Hacer ejercicio. Lo necesito, aunque ojalá tuviera dinero para ir a un gimnasio. A lo mejor más adelante, para el curso que viene, podré organizarme de tal manera que me de el dinero, el tiempo y las ganas de ir al gimnasio. Porque hacer ejercicio en casa me da pereza (si al menos tuviera una bici estática en casa… xD)
-Dedicar tiempo a leer libros / jugar a otros videojuegos y cumplir mis objetivos culturales. Esto va en línea con lo de organizarme mejor. Espero que también el hecho de que Iago esté en prácticas me ayude (y si consigue trabajo, mejor). Soy más productiva cuando no estamos en Skype xD
– No gastar dinero en chorradas. El móvil nuevo me pasó factura este año y el no recibir beca duele. Así que tendré que ahorrar más, necesariamente, y cuando quiera comprarme algo valorar objetivamente si lo necesito o no, cuanto lo quiero y si merece la pena, antes de gastarme todo el dinero en chorradas.
Creo que eso, como propósitos para el año 2015, están bien. Ya veremos.
Feliz año nuevo!
The Greatest Bastard – Damien Rice
Y….. ¿enamorarme de nuevo? EASY. Nuevo disco y ya me tiene encandilada :’D
I made you open up your eyes
Didn’t I?
I helped you open out your wings,
your legs, and many other things
Didn’t I?
Am I the greatest bastard that you know?
The only one who let you go?
The one you hurt so much you cannot bear?
Well we were good, when we were good
When we were not misunderstood
You helped me love, you helped me live
You helped me learn how to forgive
Didn’t you?
I wish that I could say the same
But when you left, you left the blame
Didn’t you?
Am I the greatest bastard that you met?
The only one you can’t forget?
Am I the one your truth’s been waiting for?
Or am I just dreaming once again?
Some dreams are better when they end
Some make it, mistake it
Some force and some will fake it
I never meant to let you down
Some fret it, forget it
Some ruin and some regret it
I never meant to let you down
We learn to wag and tuck our tails
We learn to win and then to fail
Didn’t we?
We learn that lovers love to sing
And that losers love to cling
Didn’t we?
Am I the greatest bastard that you know?
When will we learn to let this go?
We fought so much, we’ve broken all the charm
But letting go is not the same
As pushing someone else away
So please don’t let on
You don’t know me
Please don’t let on
I’m not here
Please don’t let on
You don’t love me
‘Cause I know you do
I know
That some make it, mistake it
Some force and some will fake it
I never meant to let you down
Some fret it, forget it
Some ruin and some regret it
I never meant to let you down
I never meant to let you
I never meant to let you down
I never meant
Yuki.
Habían pasado ya años desde lo que él consideraba «la tragedia». La había perdido. No físicamente, pero ya no estaba allí. La distancia era tal que ya no la sentía, ya no la sentía a su lado. Y al principio eso había sido desgarrador, casi mortal, casi fatídico. Pero todas las heridas sanan, todas las heridas curan. Y la pareja, que al principio parecía perfecta, como si estuviesen hechos el uno para el otro, al final no eran tal. Todo pasa, todo cambia, todo llega. Y así en el amor.
Una profunda oscuridad y un silencio. Una distancia insalvable. Un huracán, que se llevó todo lo que una vez había sido su vida. Y durante meses vagó errante, calle arriba, calle abajo. Sin lugar al que ir, sin hogar al que regresar. No tenía nada. Los recuerdos le mataban por dentro, día tras día. La culpa, los remordimientos, el despecho. El odio iba cubriendo de nieve su corazón.
La nieve. Durante meses, años, el invierno fue constante. El frío, la soledad, el hielo. Congelado, herido, y sin ningún tipo de respuestas. La vida le estaba matando lentamente. Y él se dejaba, sin más. ¿Qué importaba? Su vida carecía de sentido. Su nombre carecía de sentido. Toda su historia, muerta, olvidada. Enterrada bajo la nieve. Así pasaron los años.
Poco a poco, con el tiempo, los recuerdos parecían irse borrando, desapareciendo, como si nunca hubiesen existido. Y un nombre que una vez lo había sido todo se iba sustituyendo por otros nombres, otras metas, otros objetivos. Una luz vieja, renovada. Una luz nueva.
Una luz, una vieja luz, distante.
Cambió de ciudad. Su vida, que parecía muerta, comenzó a recobrarse. Aquel no era el fin. No del todo, al menos. Nunca podría recuperar lo que una vez había sido. Porque no se puede volver al pasado. Porque nunca había sido tal. Y con esas expectativas, decidió cambiarse a sí mismo. Sabía que podía ser todo aquello que se propusiera ser. Él, que siempre había sido esclavo de sus circunstancias. Él, que tenía sobre sí mismo todo el peso de su consciencia.
Pero ahora, todo su pasado estaba roto. Tanto el malo, como el bueno. Todo. Nada le impedía ya reconstruir su vida. Ser quien quería ser, quien siempre había querido ser. Aquello que nunca le habían dejado ser. Una persona… nueva.
Su nombre dejó de tener importancia. Dejó de llamarse Yuki. Dejó de pensar en Nami. Crecer y madurar. Asumir roles y posiciones. «Socializar», aquello tan extraño.
Nueva ciudad. Nuevos intereses. Nuevos círculos. ¿Alguna vez alguien preguntaría por su pasado? ¿Qué importaba? ¿Volvería a confiar, como hasta entonces había confiado? No, pero… ¿qué importaba? Toda su historia, carecía de sentido ahora. Un cambio.
Naruba.
Seguía entreteniendose con sus libros, encerrado en su mundo. Pero ahora, la vida era mucho más llamativa. Ya no todo eran libros y balas. Ya no todo era blanco y negro. Los colores, los matices y, de alguna manera, el calor humano que tanto había odiado y que tanto había evitado, ya no le molestaba.
Y seguía queriendo a su gato, a Li, a pesar de todo. A pesar de recordarle tiempos pasados. Porque, por encima de todo, él le había ayudado a superarlo. Porque nada se puede comparar al amor de un gato.
Mi historia no es muy diferente a la de este pequeño «fanfic», pequeño relato. Antes escribía mucho acerca de Yuki, acerca de Nami y acerca de ellos. Pero lo hacía con una amiga a la que perdí por un montón de razones. Y… la echo de menos. A veces la echo de menos. A veces la odio. A veces tengo ganas de mandarle un mensaje para que se acuerde de mi. Así que escribo una entrada en mi blog, que no leerá. Despecho, culpa, remordimientos. A veces es necesario.
Pero todo cambia, todo pasa. Y, aunque Yuki siga siendo una parte de mi, ahora soy Naruba. Con todo lo que ello significa. Lo bueno y lo malo. Yuki sigue representando a ese corazón que durante meses estuvo cubierto de hielo, a esa persona que durante años nunca supo relacionarse con los demás, que quería a los demás, pero a su manera. Esa parte… incomprendida. Naruba es esa parte racional y «pasota», esa parte que deja de sufrir y se centra en sus cosas. En sus libros, sus videojuegos, su amor por los gatos y su filosofía. «Naru», como le llaman sus amigos (algunos, aquellos que han jugado conmigo al GW2). Y así me siento cómoda.
Este mensaje final es para mí misma. La imagen del copo de nieve será mi próximo tatuaje. Yuki (nieve en japonés), Naruba, Naru, Frozen (por mi relación con mi hermana, por mi misma, por mi propio corazón helado), Mine. Toda mi vida en internet, que para mi es una parte de mi mundo que a veces me esfuerzo por olvidar, sin darme cuenta de que es tras estas pantallas donde más feliz soy.
PD: En realidad la gata se llama Navi. Y es mi vida.
Welcome September
Y contigo, un año más.
Quizás unas palabras no signifiquen nada. Pero lo voy a intentar.
Te conocí allá por el 2011. Fue un año raro. Raro para conocer gente, raro para despedirme de gente, raro para cambiar cosas. Raro. Sin embargo… no estaba tan lejos. Iba y venía, como siempre hacía. Y tenía miedos, inseguridades. Era completamente inmadura y no sabía exactamente lo que quería ni lo que esperaba.
Decidí llamar al 2012 el año del cambio. No al 2011, sino al 2012. Porque todo lo que pasó antes del 2012, dejó de tener sentido para mi, y todo lo que pasó a partir del 2012-2013, cambió mi mundo. El 2012 fue el año en el que aún quedaba con gente, aún me llevaba con gente, aún podía salir, quedar, hacer quedadas y sacar fotos. Tenía mi mundo aparte, sin olvidarme de las cosas importantes. Quería ser mayor, hacer cosas de mayores. Siempre quise hacer cosas «de mayores». Y ya empezaba a tomarme las cosas más en serio. Viajes (rock in rio), sueños, cosas que solo traían problemas. No se puede querer ser mayor sin poder serlo.
Pero llegó el 2013. El año que no quiero mencionar. El… peor año de toda mi vida (y eso que he tenido años malos). El año en el que mi vida dejó de ser mi vida y acabó siendo una sombra de lo que era. Sin embargo, la luz seguía ahí.
Desde el primer momento, siempre supe que… si algo me pasaba, si por algun motivo me pasaba algo, me encontraba mal, me ponía mal, quien iba a estar ahí no iban a ser mis amigas. Lo supe desde el verano de 2011. Desde ese momento, supe que si me pasaba cualquier cosa, nadie estaría ahí para mi. Nadie excepto tú. Una luz.
Logré superar el 2013 y saqué una lección: «Never surrender». Porque rendirse no es una opción. Y esa lección me sirvió para todo. Para la vida, para el amor… (No es aplicable a amistades y estudios). Para todo lo importante.
Y estamos a 2014. No puedo decir que haya sido una relación perfecta. Con sus más y sus menos, sus altos y sus bajos. Sus peleas, riñas y sus buenos momentos. Pero como ya dije: lo importante no es la fecha, lo importante es el sentimiento y la fuerza de voluntad para seguir.
Y contigo, un año más. Y ya van 3.
dando tumbos he llegado aquí
y no se está tan mal.
No sabía dónde ir,
había cerrado el último bar
y tu oferta no la pude rechazar.
Deja que yo apague la luz,
tú deja de mirar el reloj;
será mejor.
Yo dando patadas al sol,
tú enfadada con el despertador.
Enemigo del calor,
que siempre molesta en lo mejor.
Como el sol que me despierta
cuando escondido estoy
bajo el edredón.
Pégate a mí.
Solitario corazón
vaga sin rumbo por aquí
buscando un poco de emoción.
Sin promesas que cumplir,
sin palabras de ésas que después
se olvidan con el sol.
Las penas cambian su sabor
cuando no hay espinas para cenar
y en la mesa comen dos.
Y la fiesta sigue en el salón;
la luna nos pilló bailando
la balada del despertador.
#yporesomerelacionomejorcontíos
Llevaba tiempo sin escribir absolutamente nada. Supongo que no lo necesitaba. Y no sé aún muy bien qué es lo que quiero decir con esta entrada. Ni cómo puedo decirlo.
He «cerrado» casi todas mis redes sociales. Ayer tuve un día bastante horrible, así que hoy estoy motivándome con Vetusta Morla y pensando en las cosas buenas que tengo.
«Amistad». Qué palabra tan complicada. Es parte de las «cosas buenas que tengo», pero también de las malas. Y voy a hacer generalizaciones en este tema:
Las tías, por lo general, se toman la amistad más como «oh, estoy ahí para todo lo que necesites» y «ay, que bonitas mis pichurras» o «cuando me necesites llámame», y hacen «piña de amigas»…. Y luego nada. Ni están ahí cuando lo necesitan, ni cuentan contigo cuando lo necesitas, ni puedes contar con ellas cuando las necesitas.
Los tíos… se lo toman más a lo de «estoy aquí». Y ya. Ni te van a tratar como si fueras especial, ni te van a tratar como si fueras lo mejor, ni van a «hacer piña de amigos».
Cuando estoy mal, no suelo decir nada en persona. No quiero molestar a nadie. Lo pongo en twitter o FB y ya quien se preocupe, que me diga. Generalmente, en estos casos, las tías siempre han pasado. De todo. Así estés muriendote. Y los tíos, aunque sea, te responden o te pregunta… o se preocupan. Un mínimo.
Lo siento, pero es que estos días me he decepcionado bastante. Tanto «amor de amiga» me pone enferma. Me parece super falso. Porque luego a esas personas les importa una mierda lo que te ocurra. Les da igual.
Y yo soy la gilipollas que, en cuanto a ellas les pasa algo, estoy ahí para preguntarles si están bien, si quieren algo, si pueden quedar. Animarlas y esas cosas, vaya. Para que luego ni me contesten a los mensajes y pasen de mi. No me parece nada justo.
Wishing You Were Somehow Here Again – The Phantom of the Opera
Wishing You Were Somehow Here Again – The Phantom of the Opera
You were all that mattered
You were once a friend and father
Then my world was shattered
Wishing you were somehow here again
Wishing you were somehow near
Sometimes it seemed if I just dreamed
Somehow you would be here
Knowing that I never would
Dreaming of you won’t help me to do
All that you dreamed I could
Passing bells and sculpted angels
Cold and monumental
Seem for you the wrong companions
You were warm and gentle
Why can’t the past just die?
Wishing you were somehow here again
Knowing we must say, «Goodbye»
Try to forgive, teach me to live
Give me the strength to try
No more memories, no more silent tears
No more gazing across the wasted years.
Help me say, «Goodbye»
Help me say, «Goodbye»


