Digamos que no puedo explicar porque esta canción. Ni siquiera por qué me produce una sensación.. triste. Que solo se alivia con un abrazo (y que se alivió). Es extraño como estar con alguien puede hacer que tu humor cambie. Que si tienes un día malo (que no lo tenía), es más fácil reírse sola.
Autor: irenenaruba
ñañañaña
Y es que días así………. no tienen precio. Peli :DD Ositos *.* dormir (JAJAJAJAJAJAJA no puedo D: no es justo!) lluvia, paseo…. ¿quieres pizza? eh? eh? eh? :DD Y mi prima, que es como yo xDD Droooghaaa~~~~
Entrada sin sentido, pero… ¿qué le quieres? Hoy estoy fiuuu~~~~
Aprende a soñar, que soñando aprenderás
– «Cierra los ojos y verás». Eso no tiene sentido.
– Ya. *risas*
No lo entiendo. «Cierra los ojos, pero manten la mente bien abierta». Definitivamente, no lo entiendo. ¿Soy la única que le ve sentido a esa frase? Cierra los ojos y verás. Aprende a soñar. Las mejores cosas pasan con los ojos cerrados. Aprende a ver. ¿Es que no has aprendido nada?
Me volveré a quedar callada.
No me gusta hablar por teléfono
No me gusta hablar por teléfono.
No me gusta hablar por teléfono.
No me gusta hablar por teléfono.
No me gusta hablar por teléfono.
No me gusta hablar por teléfono.
Mismas conversaciones, mismas ideas, mismas palabras. Mismas promesas, que no valen nada. Que nunca se cumplen. Lo siento, no me gusta hablar por teléfono.
Gracias por llamar. O no. O sí. O tal vez. O quizás. Ya no lo esperaba. Hacía tiempo que no hablábamos. Cosas que contar y cosas que no contar. A Venecia, sí, eso, a Venecia. Galicia. Y Madrid.
Ya hablamos. Cuando quieras, cuando no sea una molestia. Si, eso….
¿Qué coño se supone que estoy haciendo?
¿Por qué "gracias"?
¿Tiene que haber un motivo? Yo también quiero darte las gracias.
Gracias por cada tarde.
Gracias por los besos en la frente.
Gracias por no echarme de menos.
Gracias por decirme que me quieres.
Gracias por quererme.
Gracias por alegrarme las tardes.
Gracias por mi sonrisa cuando estoy contigo.
Gracias por esos chistes tan malos (PEGATE, EN SERIO!)
Y por las canciones rayantes (nom nom nom nom nom)
Gracias por tus tonterías (me distraen, cosa que necesito)
Gracias por ser un ñu.
Gracias por acoger mi maleta en tu casa (y acogerme a mi).
Y por darme de comer (COMIIIIDAAA º3º)
Gracias por aguantarme los Jueves
Y los lunves, y los lunados, y los viernes.
Y los martes, miércoles y domingos.
Gracias por llevarme a hombros cuando estoy cansada
Gracias por encontrarme cuando me pierdo.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Gracias por todo.
I want so much to open your eyes, cause I need you to look into mine
…
– Ahora (hoy) no me apetece sonreír.
– No necesitas hacerlo…
¿Felicidad?
Que la gente me dice que estoy en mi mundo de yupi. Que se me ve distinta, diferente. Que «déjala, es feliz». Que estoy tonta y que no puedo evitarlo. Y es que no sé mentir, no sé esconderlo.
Querido mundo, hoy voy a ser yo misma. Hoy voy a vivir la libertad, a mi manera. Hoy voy a cambiar. Sin preocuparme demasiado, sin tener demasiado miedo. Voy a decir lo que quiero, cómo quiero y cuando quiero. Voy a dar un beso sin preocuparme de qué pasará después. Voy a hablar de todo, porque sé que puedo. Y voy a explorar eso que llaman felicidad.
Porque hoy, puedo. Y es que nunca me he sentido tan libre. Ni el tiempo ha pasado tan rápido. Y nunca he querido que se alargaran las horas, ni que el tiempo dejara de correr. Y porque nunca he odiado separarme de alguien. Pero es que ahora, lo odio. Vigo, siempre Vigo. Pero esta vez todo es diferente.
Y sí, quiero irme a Coruña, pero solo porque sino es capaz de decirme que me echa de menos. Y no quiero que me eche de menos. Como dijimos una vez «no voy a estar tan lejos». No, es cierto, no estoy tan lejos… ¡pero, madre mía, cómo cuesta!
Y es que la felicidad, se nota.
30 de Octubre
1 año.
Y qué rápido pasa el tiempo sin que apenas te des cuenta.
Y con qué facilidad aprendes a vivir sin esa persona.
Y, cada vez, te vas acordando menos de ella.
Ya no aparece en tus sueños, ya casi te olvidas de su voz. Empiezas a hablar del tema, sin complicaciones, sin importancia, sin miedo.
Y, a veces, piensas que aún no lo has aceptado. Sobre todo cuando te paras a pensar y te das cuenta de que ya ha pasado un año, y que el 31 de Octubre, otra vez, vuelve a llover.
Bienvenidos a mi mundo, donde de la mañana a la noche, el cielo se nubla. Amenaza lluvia. Y ya veremos que tal mañana (es lunado, debería ser un buen día)
Hagamos un trato.
Yo hago que los lunes sean jueves y que los jueves sigan siendo jueves, que la semana sea más corta y que el primer día de la semana amanezca con un ‘buenos días’. Los martes te recordaré que al día siguiente es Miércoles y los miércoles que por fin es miércoles. Los jueves me encargaré de hacer las noches más divertidas y que pienses «qué loca está esta cabra», de traumatizarte un poco y de reír sola porque al día siguiente ya será Viernes.
Yo me encargo de que lleguen los viernes y tú haces que la semana no pase tan lenta, ¿vale? Me basta con que sigas pensando que estoy como una cabra, un paseo hasta vete-tú-a-saber-dónde y un beso en la frente (creo). Ah, y música. La música que no falte. Que no falte hasta que te la robe.
«Buenos días, mundo. Hoy es lunes. Y, como cada lunes, nos espera un día horriblemente aburrido. Pero, ¿sabes qué? No importa, porque te quiero. ¡Que tengas un buen día! Ah, y haré que empieces el día con Seven Nation Army.» Tan tantantan tantan tan
Lecciones de humildad
“¿Y si uno se da cuenta de que mira y no encuentra nada, escucha y no se queda con nada, piensa y no concluye nada, y por tanto, nada tiene que contar?” La pregunta así formulada y en público, ya digo, me conmovió. Le contesté que si ella se veía en esa situación, se encontraba ya en el mejor trampolín para saber mirar, saber escuchar, saber pensar y saber contar: la humildad.